Realizan una asamblea contra las Torres de Paternal para definir medidas de protesta

Esté domingo 27 a las 18 hs, los vecinos de Paternal se encontrarán en el centro del Parque de La Isla (Chorroarín y Constituyentes), en la zona de juegos, para dialogar y coordinar un plan de acción en busca de frenar estas construcciones de 11 torres de 17 pisos que ensombrecerían el disfrute de este espacio público y destruirían la identidad barrial y al segundo pulmón verde de la Ciudad, en detrimento de la calidad de aire y de vida de todos los barrios aledaños.
La construcción de Torres como especulación inmobiliaria es un problema en toda la ciudad de Buenos Aires. Los vecinos de Villa Devoto presentaron un amparo contra el Gobierno porteño para que sea declarada nula la actual regulación urbanística que rige en el barrio al considerar que la normativa favoreció una oleada de nuevas construcciones, lo cual “destruyó la identidad” de una zona residencial caracterizada por tener casas bajas. La acción de amparo estuvo a cargo de la Asamblea Devoto Unido, conjuntamente con el Observatorio del Derecho a la Ciudad, y quedó radicada en el fuero Contencioso Administrativo y Tributario porteño en la semana pasada.
Por su parte, los vecinos de Villa del Parque denuncian que, tras la sanción del nuevo Código Urbanístico, la capacidad constructiva en la zona subió hasta 1.000% y afirmaron que eso provocó que existan manzanas en las que se registran hasta cuatro demoliciones de casas bajas en simultáneo para dar lugar a edificaciones en altura, lo que «destruye la identidad barrial».
«Solicitamos al Poder Ejecutivo y a la Legislatura de la Ciudad que se suspendan los efectos del Código Urbanístico, que permite la destrucción de la identidad e impulsa la sobreconstrucción», manifestaron desde el grupo vecinal de la Comuna 11 en una petición que estuvo acompañada por organizaciones sociales como el Observatorio del Derecho a la Ciudad.
Requirieron también «una nueva planificación que responda a una democracia participativa y ambiental» ante la necesidad de «mejorar el ambiente urbano con más espacios verdes, y dejando de mutilar el arbolado público». El pedido refiere a los efectos del Código Urbanístico, aprobado en 2018 en la Legislatura, que amplió las alturas permitidas para las futuros edificios en los barrios del distrito y extendió así la capacidad constructiva en zonas caracterizadas por tener casas bajas.
«Nuestros barrios están perdiendo su belleza e identidad ya que se incrementó la capacidad constructiva desde un 400% hasta un 1.000%», denunciaron. Y agregaron que «el nuevo Código eliminó el FOT, disminuyó la superficie de los pulmones de manzana, permite construir en mayor altura, habilita el cobro de una plusvalía y permite cambiar las restricciones a través de acuerdos urbanísticos promoviendo demoliciones de casas para la construcción de edificios y torres».





