
Diputados del Frente de Todos (FdT) calificaron de «práctica mafiosa» las presiones y amenazas denunciadas ayer por el exadministrador de la Corte Suprema de Justicia, Héctor Marchi, quien reveló que Silvio Robles, mano derecha del presidente del tribunal Horacio Rosatti, «escondió» uno de los informes que realizó sobre la obra social sobre irregularidades en ese organismo de salud de los empleados judiciales.
El diputado del FdT, Leopoldo Moreau, manifestó que «estas prácticas mafiosas suceden en el cuarto piso del Palacio de Tribunales» donde «están los despachos de los miembros de la Corte Suprema, cabeza de uno de los poderes de la República».
«Vergüenza y un peligro para la convivencia democrática. Basta», escribió el diputado oficialista en su cuenta de la red social Twitter.
Marchi, al exponer ayer ante la comisión de Juicio Político en el proceso que lleva adelante contra los miembros de la Corte Suprema, dijo que «el informe número 4 de auditoría (que realizó sobre la obra social) se lo di a Robles y no sé si llegó (a Rosatti)», y recordó que «en diciembre Robles mandó un mail diciendo que se suprimía la casilla de Rosatti y que todas las comunicaciones se las debían realizar a la suya».
En ese sentido precisó que ese informe «es la punta del ovillo porque involucra al doctor (Mariano) Althabe que fue propuesto por Rosatti (en la dirección de la OSPJN). Y Robles escondió ese informe. Por más amenazas que tengo, yo lo voy a decir».
El diputado del FdT, Rodolfo Tailhade, señaló que «resulta inverosímil suponer que Horacio Rosatti desconocía las amenazas y el espionaje ilegal que su mano derecha Silvio Robles desplegó contra el Administrador General de la Corte Suprema, Hector Marchi».
La legisladora y dirigente sindical Vanesa Siley, por su parte, dijo que Marchi «ratificó el resultado de las auditorías sobre la OSPJN y además denunció: amenazas, operaciones de prensa y cajoneo de información por parte de Silvio Robles…actual vocero del Rosatti».
La secretaria parlamentaria del bloque, Paula Penacca, publicó en Twitter: «¿Saben qué hizo Silvio Robles cuando recibió uno de los informes sobre irregularidades en la Obra Social?».
«Lo escondió para garantizar impunidad y se dedicó a perseguir funcionarios, como Marchi, que llevaban adelante la auditoría interna. ¿Y Rosatti no estaba al tanto de esto?», preguntó la diputada en su posteo.

Marchi ofrecerá pruebas por los desmanejos en la Obra Social del Poder Judicial
Mientras por su parte el ex administrador de la Corte Suprema de Justicia Héctor Marchi pidió hoy declarar como testigo para «ofrecer prueba» en una causa judicial que investiga supuestas irregularidades en la Obra Social del Poder Judicial.
En un escrito dirigido al fiscal federal Ramiro González, el funcionario del máximo tribunal del país, quien fue desplazado a la Cámara de la Seguridad Social, sostuvo que de ser convocado aportará «prueba respecto a distintas situaciones que conciernen a la investigación», informaron fuentes judiciales.
La fiscalía recibió el escrito y lo giró al juzgado federal 12, donde se tramita la causa, ya que no está delegada, se detalló.
Marchi explicó que además hará saber «sobre presiones y posibles persecuciones sufridas» tanto hacia él como a terceros.
El funcionario de la Corte fue desplazado el jueves pasado de su cargo de administrador general hacia otra función por decisión de la mayoría de los ministros de ese Tribunal y el martes se presentó ante la comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados -en el proceso a los miembros del alto tribunal- y denunció que recibió «seguimiento y amenazas»
«Yo he sufrido seguimientos y amenazas; también funcionarios que han colaborado conmigo en la auditoría que realizamos sobre la obra social. Esto, que excede el marco de un tema tan particular como la obra social, genera mucha presión en mí, pero no me impide contar la verdad», señaló.
Marchi denunció: «El informe número 4 de auditoría (que realizó sobre la obra social) se lo di a (Silvio) Robles y no se si llegó (a Horacio Rosatti)».
Y recordó que «en diciembre Robles (estrecho colaborador del presidente de la Corte) mandó un mail diciendo que se suprimía la casilla de Rosatti y que todas las comunicaciones se las debían realizar a la suya».
«El traslado (a otra dependencia judicial) que han hecho de mí luego de mostrarles como es la administración de la obra social, tiene que ver con esto. La informalidad llegó para quedarse en la Corte Suprema», advirtió.
En tanto, la junta interna de la Corte Suprema de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) calificó de mentirosa y repudió la declaración que Marchi, realizó ante la comisión de Juicio Político de Diputados.
Marchi declaró también que su traslado a la Cámara Federal de Seguridad Social fue una «sanción encubierta» por parte del máximo tribunal y fue crítico en particular contra el juez Juan Carlos Maqueda, de quien dependía la obra social, al afirmar que «no había presupuesto ni un sistema informático para poder hacer los controles».
«Nos dejó un sabor amargo, mezcla de incredulidad e indignación escuchar a quien fuera durante 16 años administrador general de la Corte, regurgitar mentira tras mentira, con el único fin d justificar su gestión», consignó un comunicado de prensa de la UEJN.
«Gestión que padecimos y resistimos los trabajadores/as del sector y que se caracterizó por su postura de desconocimiento y desprecio de la junta interna, el desguace de la mayoría de las dependencias y la parálisis de la carrera judicial. Hablamos de una administración nefasta», afirmó la Junta.
Y lamentó que Marchi «jactanciosamente señaló que el mayor logro de su gestión es el ahorro», que, según los sindicalistas «concretó a costa de efectivizar su brutal ajuste a los trabajadores/as». Añadieron que «propició los contratos basura en desmedro de los compañeros/as».
Y destacó que el Palacio de Justicia «padece hoy un estado de deterioro sin precedentes».
Fuente:Télam





