
Sociólogo por la Universidad de Buenos Aires, doctorado en la Universidad de Sao Paulo, docente, investigador, ensayista, profesor de Teoría Estética, de Pensamiento Social Latinoamericano, Pensamiento Político Argentino, formó parte de las Cátedras Nacionales de 1968 al 72.
Dictó clases en varias universidades, Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Plata. Dirigió la Biblioteca Nacional entre 2005 y 2015.
Publicó numerosas obras de ineludible valor sociológico, político, literario y filosófico, tales como La ética picaresca, Decorados, El filósofo cesante, Las multitudes argentinas, Restos Pampeanos, Filosofía de la conspiración, Historia conjetural del periodismo, Perón, reflejos de una vida, Besar a la muerta, Redacciones cautivas, Paul Groussac, la lengua emigrada, La crisálida. Metamorfosis y dialéctica, Las hojas de la memoria, Un siglo y medio de periodismo obrero y social, Kirchnerismo, una controversia cultural, Genealogías, Violencia y trabajo en la historia argentina, entre muchas otras.
Colaborador de innumerables medios, dirigió la revista El ojo mocho. Integró el Espacio Carta Abierta. Fue director del sello Fondo de Cultura Económica para Argentina.
Los homenajes a Horacio González se multiplicaron por las redes sociales en el país.
Todas las luchas de Horacio González quedaron a la puerta de su última batalla en esta pandemia. Como si su partida le retribuyera a la escena política actual, esta vuelta de símbolo. Así a esta vera del camino popular, nuestros caídos nos hacen sufrir más la canalla enfermedad negada por la misma tiranía de siempre.
Tras las huellas del intelectual y compañero de Carta Abierta, va esa otra cultura liberada de todos los claustros, las reducciones elitistas, del minimalismo del capital.






