Zaffaroni: “Un poder judicial con cuatro personas, no es bueno para la democracia”

Y agregó que, “independientemente de la situación actual, los políticos se tendrían que poner a averiguar en serio cuál es la función que cumple la Corte Suprema en Argentina, cómo funciona, y cuál es la función que podría tener”.
En diálogo con Mañana más, Zaffaroni expresó que “hay que manejar con sutileza la cuestión de inconstitucionalidad”, en relación a las afirmaciones sobre la designación de los jueces, y sostuvo que son diferentes circunstancias las que llevaron al conflicto entre el Poder Judicial y el Ejecutivo”.
Sin embargo, Zaffaroni repitió que entiende “que es difícil en un año electoral, e incluso luego también”, pero que es necesario que los políticos “tomen en serio la función institucional de la Corte Suprema”.
“Nuestra corte no cumple hoy la función que establece la Constitución. Excepcionalmente se dedica a hacer control normativo, lo que se llama casación. Funciona para control de constitucionalidad
Y en este sentido, Zaffaroni dio su visión sobe la importancia de repensar en la cantidad de miembros y en la función de este organismo: “Todos los tribunales de casación del mundo están divididos en salas especializadas y en la nuestra no”.
“Parece que creen que hay cinco sabios que saben de todo el derecho. No hay nadie que sepa de todo el derecho. Sabemos derecho constitucional y alguna rama, pero ningún jurista maneja todas las ramas del derecho. Sería como pretender que un médico maneje todas las especialidades de la medicina”, explicó Zaffaroni.
“Por eso hay un función real que cumple la corte, conforme a una costumbre que se convirtió en regla, porque no tiene la estructura adecuada a la función que le asigna la Constitución”.
Para ello, Zaffaroni sostuvo que “que hay que pensar una corte numerosa, dividida en salas” que estimó debería ser de “quince miembros, dividida en cinco salas”.
“La única corte que tiene cinco jueces en nuestra región es la de Uruguay”, explicó el ex juez de la corte, y agregó que “interrogaría a todos los políticos para ver cuál creen que es la función real de la corte”.
“No sueño con una reforma constitucional en este momento, pero hoy, con esta Constitución, hagamos que las instituciones funcionen de lo mejor que se puedan”.
“La concentración de poder, aunque esto es una consideración política, nunca es buena para la democracia. El poder de decidir la constitucionalidad de las leyes en cinco personas es demasiado poder”.
Zaffaroni respondió que luego de su renuncia, “se desarma una vocalía y hay que darle destino a los letrados”. “Lo que lamento”, agregó, “es que el Instituto de Investigación con el que hacíamos el relevamiento de homicidios, no quedara en la Corte y pasara a depender del Consejo de la Magistratura, aunque se que seguirán trabajando muy bien”.
“Le tengo una considerable admiración a la justicia italiana. No porque crea que se puede copiar un modelo, sino para mirarla. Se ha hecho fuerte a lo largo de los años y ha logrado imponerse frente a fenómenos de terrorismo serios sin violar derechos humanos”.
“Ha controlado abusos de poder, corrupción. Esa es una justicia que por sus resultados es muy interesante mirarla. Todo el mundo sabe para qué lado se mueve un juez políticamente. Se agrupan y se hace manifiesto el pluralismo ideológico dentro de la justicia”, opinó Zaffaroni.
Y concluyó: “Lo que me da bronca en el último tiempo es que se juegue con el derecho. Todos salimos de universidades, todos somos abogados y hay que respetar el concepto de derecho porque no es un arte sofista. Con todas estas cosas se deteriora y se rompe el vínculo de poder judicial con la opinión pública. Se pierde confianza y cuando pasa eso, el que viene puede hacer cualquier cosa”.





