Vidal reveló que para resolver el déficit provincial pedirá «financiamiento externo»

La gobernadora electa bonaerense, María Eugenia Vidal, aseguró que se hará cargo de una provincia con «déficit y desequilibrio» y prometió soluciones en base al aporte nacional y a créditos internacionales.
Sólo anticipó que tiene acordado con Macri un fondo de ayuda financiero similar al Fondo del Conurbano y que para la obra pública confía en la llegada de fondos desde el exterior. Reveló que ya hubo una misión ante organismos internacionales para conseguir esos fondos y, aunque sólo existieron lo que define como “conversaciones muy positivas”, todavía no hay promesas concretas de ayuda o de créditos.
Estas declaraciones, que movilizan la memoria emocional de los argentinos, y no con gratos recuerdos, se dan justamente cuando el eje de campaña de cara al balotaje por parte del kirchnerismo remarca que votar a Cambiemos sería “volver a los noventas”.
Recientemente Daniel Scioli también asoció al líder político del PRO con la Alianza. Palabras como “blindaje”, “megacanje” «endeudamiento» o “ayuda externa” remiten a la sociedad al mayor de los abismos.
Vidal señaló como «parte del problema inicial una provincia «con déficit y no equilibrada» para lo cual consideró necesario articular un fondo del gobierno nacional que no tenga que pasar inicialmente por el Congreso y que sea para Buenos Aires.
Con Mauricio (Macri) lo anunciamos durante la campaña y tiene como objetivo que, gradualmente al cuarto año ese fondo llegue al 25 por ciento de la coparticipación.
Pero también hay otro camino, que es el del financiamiento externo.
“Creo que con reglas macroeconómicas más favorables la provincia tiene oportunidad de gestionar créditos internacionales a tasas bajas que le permitan hacer obras e infraestructuras, tanto hidráulicas, como viales y de transporte», agregó Vidal en declaraciones a un matutino platense.
Al ser consultada sobre si su fuerza política realizó alguna misión al exterior para gestionar créditos para la Provincia, explicó que su probable ministro de Economía, Hernán Lacunza «estuvo en Lima» en la cumbre del FMI y el Banco Mundial y explicó que también «estamos avanzando con otros, porque son procesos que muchas veces demandan tiempo, pero que necesitamos agilizar»





