River le ganó a Quilmes pero no alcanzó

River Plate, que viene de la obtención de la Copa Sudamericana, le ganaba 1 a 0 con Quilmes, como visitante, y el árbitro Patricio Loustau suspendió el juego a los 45 minutos del segundo tiempo por falta de garantías en el cotejo de la fecha 19, por la definición del certamen de Primera División, que se adjudicó Racing.
River hizo todo y se impuso como visitante sobre Quilmes, aunque no le alcanzó para conseguir el doblete, en un partido correspondiente a la decimonovena y última fecha del torneoTransición de fútbol, que fue suspendido a dos minutos del final por incidentes provocados por la parcialidad local.
Si bien el árbitro Patricio Loustau determinó la suspensión, se da por descontado que la AFA le otorgará los tres puntos al elenco de Núñez.
El mediocampista uruguayo Carlos Sánchez, a los 36 minutos del complemento, marcó el tanto de la victoria «millonaria», que no alcanzó para forzar un desempate con Racing, que le ganó por 1 a 0 a Godoy Cruz y se consagró campeón.
La «Academia» terminó en lo más alto de la tabla de posiciones, con 41 puntos, seguido por River, que fue subcampeón, con 39.
En tanto, Quilmes cerró un año para el olvido y concluyó último, con apenas 12 unidades y sólo dos partidos ganados.
River fue claro dominador del partido desde el inicio, procurando manejar el balón a ras del piso, mientras que el local se agazapó cerca de su área, intentando sorprender en la contra con la velocidad de Leonel Demelchori.
En su intento de cortar el circuito de juego «millonario», los mediocampistas de Quilmes cometían numerosas infracciones, dejando a River la posibilidad de que Pisculichi saque provecho de su pegada en los tiros libres.
Tras una de las ejecuciones de «Piscu», desde la derecha, el arquero Walter Benítez despejó mal, corto, y la pelota derivó a Funes Mori, que logró cabecear y el balón impactó en la base del palo derecho.
Los dirigidos por Marcelo Gallardo siguieron jugando en campo rival, moviendo la pelota de lado a lado, aunque sin lograr profundizar, por lo que Carlos Sánchez probó dos veces de media distancia, aunque una vez remató a las manos del arquero y en la otra, muy desviado.
Quilmes recién tuvo algo de respiro a los 18 minutos, cuando Zacaría superó con amagues a Solari y Ponzio, para luego sacar un derechazo, que se fue a más de un metro del palo derecho del arco defendido por Barovero.
El juego siguió de la misma manera en los siguientes minutos, con River intentando romper el cerco quilmeño, y los locales sin lograr replicar para poner en peligro la valla de Barovero.
Cerca del final de la primera etapa, a los 42 minutos, Rojas mandó un centro desde la izquierda, Carlos Sánchez saltó con Bontempo en el punto del penal y la pelota salió cerca, por arriba del ángulo superior derecho.
Apenas comenzado el complemento, Quilmes intentó presionar unos metros más arriba, y en apenas un minuto de juego el paraguayo Fernández se filtró entre los centrales rivales, luego de un pase profundo de Demelchori, pero fue anticipado con lo justo por el arquero Barovero.
Sin embargo, Quilmes no pudo sostener posiciones y volvió a cerrarse en el fondo, mientras que River seguía intentando romper la línea defensiva local.
A los 13, otro tiro libre de Pisculichi, desde el sector derecho, forzó al arquero local a manotear el balón por sobre el travesaño.
Siete minutos más tarde, «Piscu» puso un pase profundo para dejar a Mora mano a mano con Benítez, el uruguayo picó el balón y cuando ya gritaba el gol, apareció Bontempo y salvó en la línea.
Cuando el tiempo se agotaba y parecía que River no podría vulnerar a Quilmes, apareció Sánchez y rompió la paridad con un golazo. Se jugaban 36 minutos, el uruguayo avanzó por derecha, amagó
para dejar pasar de largo a Zacaría y sacó un zurdazo cruzado, inatajable para Benítez.
El gol sentenció a Quilmes, que no alcanzó a reaccionar, mientras River se tranquilizó y continuó dominando en ofensiva, en la búsqueda del segundo tanto.
Cerca del final, y luego de haber arrojado bombas de estruendo en más de una oportunidad al área defendida por Barovero en el primer tiempo, los simpatizantes locales produjeron algunos desmanes que forzaron la suspensión del partido.





