Nisman: No cierran los números

El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi envió un pedido de informes al Colegio de Escribanos para que se remitan a la Justicia los datos de profesionales que hayan intervenido en escrituras vinculadas al fallecido fiscal federal Alberto Nisman, suscriptas por él, su madre o hermana o por el técnico informático Diego Lagomarsino.
La medida fue dispuesta al ordenarse parte de las pruebas pedidas por el fiscal federal Juan Pedro Zoni en la causa por supuesto lavado de activos donde están imputadas la madre de Nisman, Sara Garfunkel, su hermana Sandra Nisman y Lagomarsino, informaron fuentes judiciales.
Entre las medidas, figura el envío de una rogatoria a Uruguay para determinar si Garfunkel es propietaria de tres lotes en el complejo «Chacras de Manantiales», que el magistrado aún no dispuso a la espera de que se completen datos faltantes a nivel local.
En ese marco, del análisis de la computadora de Nisman surge que el fiscal monitoreaba inversiones en Uruguay, en Argentina y en Estados Unidos, a nombre de su madre, según informó Página/12.
En Punta del Este, tres terrenos en el complejo Pueblomío, por los que aparecen pagos de expensas de 4249 dólares en un trimestre. En Estados Unidos, de la computadora surgen informes de análisis de inversiones en bonos, acciones y fondos.
Hay resúmenes de tarjeta, a los que accedió Página/12, de una cifra sideral, 131.000 pesos en un solo mes; pero el promedio no baja de 70.000. Los datos muestran su participación en un fideicomiso para la construcción de dos departamentos con cochera en Palermo, por el cual hay cuotas de hasta 67.100 pesos. Un cálculo casi elemental hace pensar, teniendo en cuenta sus viajes de placer, en que Nisman gastaba no menos de 300.000 pesos por mes, monto que no concuerda con su declaración jurada.
Todo esto es investigado por la Justicia federal en una causa por posible lavado de dinero que involucra a Garfunkel, a la hermana del fiscal, Sandra Nisman, y al informático Diego Lagomarsino, cotitulares de la famosa cuenta en el banco Merrill Lynch de Nueva York.
Por el hallazgo de los datos sobre las propiedades en Uruguay, más el fideicomiso de la calle Dorrego al 1700, los elevados gastos con tarjeta y también las operaciones a través de dos cuentas en el país vecino (una en el Banco Francés y otra en el Itaú), el fiscal Juan Pedro Zoni pidió nuevas medidas de prueba en la causa por posible lavado, que se extiende sobre quienes conformaban el entorno de Nisman.
La sospecha principal es que las inversiones se hayan hecho con fondos de origen dudoso ligados al fiscal que dirigía la Unidad AMIA. El juez del caso, Rodolfo Canicoba Corral, está de licencia, y lo reemplaza Marcelo Martínez de Giorgi, quien comenzó a disponer algunas diligencias, como un pedido de informes al Colegio de Escribanos para que envíe datos de los profesionales que hubieran intervenido en escrituras vinculadas con Nisman, su familia o el técnico informático, dueño del arma de la que salió el disparo mortal.
Como informó este diario, la última declaración jurada del fiscal Nisman sólo mencionaba como propia, a medias con su ex esposa Sandra Arroyo Salgado, una casa en un country, pero nada más. No incluía dinero, autos, inversiones ni la cuenta en el banco Merrill Lynch. Según documentación de su computadora, además de ser apoderado de esa cuenta, aparecen informes sobre acciones, bonos, fondos de inversión e incluso participación en operaciones de compra de petróleo y granos.
Todo quedaría claro con un informe sobre los movimientos de esa cuenta y las inversiones, pero habrá que ver si el Merrill Lynch se presta a entregar los datos. Por de pronto, son fondos no declarados.
Según compara el matutino, estos gastos supera el nivel de ingresos de Nisman, quien como fiscal, con rango de camarista, ganaba cerca de 95.000 pesos por mes.
En el marco de la misma investigación, el exhorto enviado a Nueva York en busca de datos sobre la cuenta bancaria del Merrill Lynch a nombre de Garfunkel, Sandra Nisman y Lagomarsino todavía no partió hacia Estados Unidos ya que está siendo traducido por Interpol.





