Los bancarios inician una medida de fuerza con quite de colaboración

Trás el fracaso de las negociaciones salariales los trabajadores del sector anunciaron que desde este miércoles podría verse afectada la atención al público de 13 a 15. Las protestas se profundizarán el martes 12 con una huelga nacional de 24 horas, con concurrencia a los lugares de trabajo y también con movilizaciones, incluso en la city metropolitana.
“Luego de 125 días de expirado el acuerdo salarial de 2014, no hubo aún una sola propuesta seria de las cámaras empresarias. Los directivos cometieron hoy en el Ministerio de Trabajo la irrespetuosidad de mandarnos a evaluar los anuncios de ayer de la cartera económica. Ello fue cínico y provocador”, dijo Palazzo.
El dirigente afirmó que la Bancaria reclamó un acuerdo salarial anual superior al 30 por ciento, según “los datos de la inflación de 2014″, y que las cámaras “reintegren el impuesto a ganancias”.
El martes 12, por la tarde, sesionará otra vez el Secretariado General para evaluar la intensificación de las medidas de fuerza.
Palazzo explicó que “los anuncios continúan marginando a una gran franja de trabajadores” y adelantó que si la cartera de Trabajo dictase la conciliación obligatoria el gremio “analizaría esa decisión de forma crítica”, en tanto se pronunció por alcanzar “un acuerdo salarial razonable y sin topes o techos negociables”.
Sindicalistas y empresarios se reunieron en las dependencias ministeriales de la Avenida Callo al 100 bajo la supervisión de Adrián Caneto, subdirector nacional de Relaciones Laborales, y no pudieron alcanzar un acuerdo paritario.
Las cámaras ABA, ABAPPRA y ABE solicitaron de forma inmediata “un cuarto intermedio hasta la semana próxima”, alegando que existen negociaciones por fuera de Trabajo y que “hubo respuestas oficiales a las pretensiones sobre ganancias” que reclama la AB.
Los paritarios sindicales rechazaron la posición patronal por considerarla “cínica, mentirosa, provocativa e irrespetuosa hacia los bancarios” y porque procura profundizar “la situación de conflicto social, generada por decisiones irracionales difíciles de comprender, ya que la rentabilidad de las entidades en relación con el ejercicio anterior fue de más del 50 por ciento”.
Los dirigentes negaron que las cámaras hayan formulado alguna propuesta por fuera de Trabajo y señalaron que tampoco se produjeron reuniones.





