Impactante descubrimiento de científicos argentinos sobre el nuevo coronavirus

Un estudio liderado por investigadores argentinos reportó la existencia de pequeñas moléculas de ARN en el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).
“Identificamos posibles microARNs de SARS-CoV-2 que podrían estar silenciando al menos 28 genes humanos, muchos de ellos relacionados con enfermedades cardiorrespiratorias e infecciones virales, incluso producidas por otros coronavirus”, señaló Gabriela Merino, investigadora del Conicet y primera autora del trabajo.

Al respecto, marcó que los microARNs tienen la capacidad de regular la expresión de los genes, con impacto tanto para el desarrollo y progresión de enfermedades como en procesos virales, “por eso su importancia”.
A través de un análisis computacional del genoma viral, los científicos identificaron 12 estructuras “que serían precursores de esos microARNs”, y de ese total pudieron confirmar la presencia de 6 en experimentos de células humanas infectadas con el coronavirus. Otro aspecto del estudio fue la comparación de las secuencias de microARNs descubiertas en el SARS-CoV-2 con las de coronavirus de pangolín y murciélago.
Federico Ariel, Investigador Independiente del Conicet, puntualizó: “Los análisis comparativos realizados sugieren que algunas pocas mutaciones en la zona que codifica estos ARNs podrían haber facilitado el salto entre especies”.

En el marco de una entrevista brindada a Télam, detalló que esto se debe a que “las mutaciones ocurridas podrían haber generado nuevos microARNs maduros en el SARS-CoV-2, los cuales adquirieron la capacidad de regular la expresión de genes humanos, pudiendo -así- favorecer el desarrollo de Covid-19”.
Georgina Stegmayer, líder del estudio y directora del grupo de Bioinformática del Instituto de Investigación en Señales, Sistemas e Inteligencia Computacional, dependiente de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del Conicet, sentenció: “Los resultados de nuestro trabajo podrían aportar al desarrollo de mejores diagnósticos y tratamientos”.





