El calvario de una mujer que padece cáncer para que el IOMA le autorice un estudio

Además de obligarla a presentar documentación de más de cincuenta páginas todos los meses para obtener medicación, le niegan un estudio que puede brindar datos claves para enfrentar la enfermedad.
A María Evangelina Zappella le diagnosticaron cáncer de mama en 2011, cuando tenía 41 años. Tras una operación para sacarle el tumor y quimioterapia, casi 5 años después, el cáncer volvió, pero esta vez además debe enfrentar el calvario de conseguir medicamentos y que le aprueben estudios en la obra social de la provincia de Buenos Aires (IOMA)
“Tiene que hacerme un estudio genético que presenté hace más de un año. En aquel momento, el valor era de 16 mil pesos, pero el proceso se demoró, el pedido se archivó y cuando por fin lo aprobaron el monto a pagar varió a 28 mil pesos. Hoy me dijeron que el pago varió a 39 mil pesos”, contó Evangelina.
El mecanismo es perverso: el presupuesto médico varía cada 35 días y la aprobación del IOMA tarda no menos de dos meses. Cuando se está por aprobar, el presupuesto cambia y debe volver a realizarse.

“El análisis que tengo que hacerme es una BRCA 1 y 2 para analizar si la enfermedad que tengo es genética. Toda mi familia ha tenido cáncer y esto serviría para resguardar a mi familia: podemos observar que ese gen mal formado no esté en mis hijos”, afirmó la mujer.
Evangelina además contó que con el estudio su tratamiento podría mejorar: ahora el combate de la enfermedad ataca a todas las células, mientras con el estudio se puede observar cuál es el gen de la malformación y atacarlo de forma precisa. “Tendría mejores resultados, en menos tiempo y reduciría los efectos adversos”, explicó la mujer.
Un empleado del IOMA deslizó que la paciente podría pagar el monto por su cuenta. “De dónde voy a sacar el dinero”, preguntó Evangelina.
Evangelina además debe luchar con el IOMA para que le cubra los medicamentos que le recetó su oncólogo: el Palbociclib de 125 mg que cuesta más de 200 mil pesos. Todos los meses debe dirigirse al IOMA para llevar más de 50 documentos que prueban que padece la enfermedad y que necesita la medicina.
“Antes, en 2011, sólo presentaba un informe anual con el aval del médico y sólo pasaba a retirar los medicamentos. Ahora esto se vuelve un calvario, además el IOMA se retrasa en la entrega y la lucha contra mi enfermedad debe darse con la medicación en fechas precisas”, afirmó.





