Morón continúa con las obras de recuperación de la ex Quinta Paracone
Las obras se encuentran en la fase final y permitirán que los vecinos y vecinas cuenten con un nuevo espacio recreativo. Ubicada en Morón norte, estará destinada al deporte y el arte.

El Municipio se encuentra pronto a concluir con la puesta en valor de la ex Quinta Paracone, ubicada en Morón norte. Próximamente, toda la comunidad podrá disfrutar de un espacio verde renovado, adecuado para el esparcimiento y que contribuirá al mejoramiento urbano.

La recuperación del lugar se enmarca dentro del Plan Argentina Hace e implica un presupuesto de casi $15 millones. Se trata de un espacio de gran valor patrimonial que sufrió años de abandono y que se encontraba con acumulación de basura.
La comuna llevó adelante tareas de demolición, reparación y puesta en valor para la recuperación de la antigua casona que será utilizada como un espacio cultural. Se trata de una iniciativa pensada e implementada junto a vecinos y vecinas de la zona.
El espacio permitirá desarrollar actividades comunitarias, sociales, artísticas y educativas para las familias, jóvenes, niños y niñas. También se dictarán cursos para adultos mayores, entre otras propuestas.
Dicha obra forma parte del Plan de Desarrollo Estratégico municipal que tiene como principal eje dar valor a los espacios públicos del distrito. La finalización de la obra se estima para los próximos meses.
Historia de la Quinta Paracone
onstruida a principios del Siglo XX y propiedad de la Familia Paracone, este lugar se convirtió en un espacio verde distintivo de Morón. La historia dicta que la quinta perteneció a Aníbal Paracone y que fue construida en el año 1907. Las características principales del lugar son la importante arboleada que rodea la manzana y las pocas intervenciones que sufrió el edificio principal.
A finales del Siglo XIX, comenzó un auge de construcción de quintas y casas de verano pertenecientes a familias adineradas de la Ciudad de Buenos Aires. Los archivos de Historia de Morón muestran que este espacio, al igual que uno sobre José Ingenieros dónde actualmente se construyó una manzana de edificios, pertenecía a la familia Paracone. «De estilo italianizante, con líneas rectas y geométricas, con un amplio hall de entrada y las habitaciones a ambos lados. Rodeada de bellos jardines ornamentados exquisitamente con hermosas arboledas y plantas como magnolias, eucaliptus, pinos, rosales y jazmines», la describen los historiadores.
Las casas de veraneo no tenían el lujo de las majestuosas propiedades de la Ciudad de Buenos Aires pero fueron construidas con costosos materiales y expresaban en sus solemnes fachadas la posición social de sus propietarios. Con la llegada del ferrocarril a Morón, muchas familias ricas porteñas decidieron instalar sus quintas aprovechando los amplios espacios verdes y rurales que ofrecía una localidad que recién daba sus primeros pasos.





