Internacionales

Mientras en Europa aumenta el desconcierto respecto a los refugiados, Argentina dispone recibirlos

Luego de la conmoción mundial por las desgarradoras imágenes del niño sirio ahogado en la costa turca y mientras se profundizan los desacuerdos en la UE por la crisis de refugiados y la vergonzosa inacción del bloque, en la Argentina, aquellos ciudadanos sirios o palestinos que huyan del conflicto armado en Siria podrán aplicar para recibir un visado humanitario.

Esa foto que se viralizó tan fugazmente en la red y fue tapa de cientos de periódicos en todo el mundo, esa foto que conmocionó a todos quienes la vieron o simplemente supieron de su existencia, es la foto de Aylan Kurdi, un niño kurdo-sirio de sólo tres años, que murió ahogado junto a su hermano su hermano mayor, Galip, de cinco años y su madre, Rehan, cuando intentaban llegar a Grecia desde Turquía. Aylan, su hermano y su madre, son sólo una muestra del terror que se vive hace más de tres años en Siria y en sus países limítrofes a causa del conflicto armado que azota a la región.

Según informó la agencia de noticias EFE, Abdullah Kurdi , padre de Aylan y único sobreviviente, contó que la familia había pagado una suma a traficantes para que organizaran en una barca la travesía a la Isla de Kos, en el mar Egeo, desde una playa cercana al balneario turco de Bodrum. Pero «la guardia costera nos detuvo y después nos liberó. Esta vez nosotros mismos conseguimos el bote y empezamos a remar hacia Kos», agregó.

Abdullah relata el horror en primera persona: «Después de alejarnos unos 500 metros de la costa, en el bote empezó a entrar agua y se nos mojaron los pies. A medida que aumentaba el agua, cundía el pánico. Algunos se pusieron de pie y el bote volcó. Yo sostenía a mi mujer de la mano», recordó. «Las manos de mis dos niños se escaparon de las mías, intentamos quedarnos en el bote, pero el aire disminuía. Todo el mundo gritaba en la oscuridad. Yo no lograba que mi esposa y mis hijos oyeran mi voz».

Kurdi contó que logró nadar hasta la costa fijando la mirada en las luces: «Cuando alcancé la costa comencé a buscar a mi esposa y a los niños. Pensé que se habían asustado y escaparon. Llegué a Bodrum y no pude encontrarlos en nuestro punto de encuentro. Luego fui al hospital y me enteré de las tristes noticias».

«Quiero que el mundo entero nos escuche desde Turquía, donde hemos llegado escapando de la guerra», dijo Kurdi. «He recibido una oferta del gobierno de Canadá. Era una oferta para que yo pueda ir allí. Pero, después de lo ocurrido, no quiero ir. Voy a llevarme los cuerpos primero a Suruç (ciudad turca en la frontera con Siria) y luego a Kobani. Pasaré el resto de mi vida allí», explicó.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) presume que en los más de tres años que lleva el conflicto armado en Siria, ya hubo más de tres millones de refugiados  y más de 6.500.000 personas apartadas de sus hogares. Se calcula que la mitad de ellos son niños y que fueron amparados por estados de la región.

Ante los hechos, Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, responsabilizó a los 28 países de la UE de «cada una y todas las muertes» de refugiados que ponen sus vidas en manos de traficantes de personas y se aventuran a cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa y alejarse de la guerra.

Quiero que el mundo entero nos escuche desde Turquía, donde hemos llegado escapando de la guerra.

Pero las crudísimas imágenes de Aylan muerto, no fueron suficiente como para entibiar el corazón gélido de los mandatarios del bloque de la UE: el primer ministro húngaro, Viktor Orban, lanzó una serie de acusaciones y críticas a Alemania por su manejo de la crisis y por la negativa de su gobierno a permitir que miles de refugiados crucen a suelo alemán. Orban objetó que la canciller alemana, Angela Merkel ha insistido en que ningún refugiado puede salir de Hungría sin haberse registrado antes en ese país, de acuerdo con «claras» reglas europeas de que las solicitudes de asilo deben ser gestionadas por la nación por donde ingresaron al bloque. Mientras Orban participaba de una reunión con funcionarios de primera línea de la UE, cientos de refugiados desesperados invadieron la estación de trenes de Budapest para abordar un tren que luego fue detenido camino a Austria y sus pasajeros fueron desalojados cerca de un campamento de refugiados. «El problema no es un problema europeo, el problema es un problema alemán», dijo Orban en conferencia de prensa conjunta con el presidente del Parlamento europeo, Martin Schulz.

Por otra parte, Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, reclamó a los países del bloque a aceptar una «justa» redistribución de al menos 100.000 refugiados y a doblar sus esfuerzos, también en términos de financiación. «Si los líderes no demuestran buena voluntad, la solidaridad se convertirá en un eslogan vacío y será reemplazado por el chantaje político, las divisiones y un nuevo juego de culpabilizar», advirtió Tusk, quien también criticó fuertemente a Orban por haber dicho a un diario alemán que el fracaso de las políticas de inmigración europea demostraba lo alarmante que es que «la cultura cristiana de Europa apenas es capaz de sostener los propios valores cristianos de Europa». «La mayoría no son cristianos, sino musulmanes», expresó Orban sobre los refugiados al periódico Frankfurt Allgemeine Zeitung. «Referirse a la cristiandad hoy en migración debe significar en un primer lugar la disposición de mostrar solidaridad y sacrificio. Para un cristiano no debe importar qué raza, religión o nacionalidad tiene la persona necesitada», le vociferó Tusk a Orban, quien recogió la crítica estoicamente.

Por otro lado, la primera ministra polaca, Ewa Kopacz, expresó ágilmente que su país no aceptará la imposición de las cuotas y afirmó que Europa no puede darse el lujo de aceptar a todos los inmigrantes económicos que llegan al continente, pese a que la ONU afirma que la enorme mayoría de ellos escapan de guerras y de represión.

Mientras tanto, en Suiza, durante una visita oficial, Ángela Merkel dijo que su país y Francia acordaron una postura común de cara a la crisis que incluye la necesidad de definir cuotas para la recepción de refugiados en la UE y que este sistema sea imperativo para todos los países miembros. La mandataria alemana dijo que su país y Francia defenderán esa postura ante las instituciones europeas.  Sus dichos y acciones, generaron tensión y establecieron un nuevo enfrentamiento con cuatro países –Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia– que ya frustraron esa iniciativa al oponerse a esas decisiones durante el pasado mes de julio.

En el Reino Unido, el primer ministro, David Cameron resultó fuertemente presionado por su muy reprochada respuesta a la crisis: más de 130.000 personas firmaron una petición on line que podría debatirse en el Parlamento británico, para que el Reino Unido proporcione asilo a un mayor número de refugiados. A todo esto, Cameron, en un manotazo de ahogado, afirmó que su gobierno cumplirá con sus «responsabilidades morales» respecto a los refugiados, sin embargo antes había afirmado que acoger «más y más refugiados» no es la respuesta a una crisis que debe solucionarse con medidas que lleven a la «paz y la estabilidad» a Medio Oriente. A la fecha, el Reino Unido de la Gran Bretaña, ha aceptado solamente a 216 refugiados sirios.

Ángela Merkel dijo que su país y Francia acordaron una postura común de cara a la crisis que incluye la necesidad de definir cuotas para la recepción de refugiados en la UE.

Por su parte, el primer ministro italiano, Matteo Renzi (recordemos que Italia es uno de los países europeos más afectados por la gripe) volvió a lamentar la inacción del bloque y, evocando la foto de Aylan, manifestó que «muchos líderes europeos se han conmovido, pero muy pocos se han movido» ante las muertes de cientos de refugiados en el mar.

Y mientras en Europa se rasgan las vestiduras pasándose de mano en mano como una granada activada el problema de los refugiados, en nuestro País se puso en marcha de manera definitiva el llamado «Programa Siria», que fue oficializado hace casi un año por el gobierno nacional a través de la Disposición 3915/2014 –publicada por el Ministerio de Interior y Transporte en el Boletín Oficial– notifica que serán recibidos en el país por un plazo de dos años quienes cumplan con determinados requisitos, entre ellos: todas aquellas personas que quieran escapar de Siria o de sus países limítrofes deberán contar con un «llamante» que lo reciba en Argentina. Además, deberán presentar una carta de invitación «con fundamento en el vínculo de parentesco o afectividad con ciudadanos argentinos o con residentes en la República Argentina que actúen en calidad de llamantes, quienes asumirán el compromiso explícito de brindar asistencia en materia de alojamiento y manutención». Para la carta de invitación se aceptará, en la práctica, cualquier tipo de relación, siempre y cuando sea «de conocimiento personal previo, por cualquier motivo lícito, razonable y justificable (familiar, social, estudio, trabajo, etcétera)».

 

Para leer completa la disposición, Página 53 del link:

http://www.boletinoficial.gov.ar/Avisos/VerPDF.castle?f=20141021&s=01&pd=52&ph=0&sup=False

Colabora con Infobaires24
Suscribite a nuestro canal de youtube TIERRA DEL FUEGO

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba

Tiene un bloqueador de publicidad Activo

Por favor desactive su bloqueador de anuncios, Infobaires24 se financia casi en su totalidad con los ingresos de lass publicidades