Repudian la visita de Netanyahu y denuncian intento de privatizar archivos de AMIA

La Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA) repudió la visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al cuestionar «los vínculos que viene a establecer con (el presidente Mauricio) Macri por el atentado a la AMIA» y denunció la intención del gobierno de «privatizar» archivos de la causa que investiga el atentado a la mutual judía.
Así lo expresó la titular de la agrupación, Laura Ginsberg, quien rechazó la visita oficial del funcionario al entender que representa una «política genocida».
«No es solamente mencionar la presencia de Netanyahu en el país sino también los vínculos que viene a establecer con Macri en relación al tema por el atentado a la AMIA», sostuvo la dirigente en declaraciones a radio Cooperativa.
En este contexto remarcó que «hace semanas venimos denunciando la iniciativa que tiene el gobierno de Macri a través de su Ministerio de Justicia, a través de la secretaria que dirige (Mario) Cimadevilla de privatizar los archivos de la causa AMIA y entregarlos a una empresa que trabaja para servicios internacionales como la CIA y el Mossad».
«El Gobierno lo que busca es quitarle a la fiscalía que es quien debe manejar la prueba judicial y entregársela a una oficina del Ministerio de Justicia», se quejó Ginsberg al tiempo que recordó que en abril pasado se firmó un decreto «inconstitucional» que facultaba a la Unidad Especial de investigación a «tomar el control de los archivos secretos».
Y apuntó al gobierno de Mauricio Macri como el responsable de haberle otorgado «poderes extraordinarios a Mario Cimadevilla cuando lo designó al mando de esta oficina del Ministerio de Justicia y luego le firmó el decreto 299 para que pudiera apoderarse de prueba judicial que no le compete al poder Ejecutivo».
Esta situación, dijo, «se suma al combo de que hay un negocio que, para empezar, los dos primeros meses son 2 millones de dólares» para «entregar la documentación secreta a una empresa extranjera», un «negocio que trae Cimadevilla».
«Cualquiera en el planeta tierra va a tener conocimiento de los archivos secretos de AMIA menos el conjunto de los argentinos que venimos padeciendo desde hace 23 años la impunidad. Es un hecho gravísimo que trasciende solamente un hecho de corrupción», analizó.
«El Poder Ejecutivo sigue haciendo maniobras para ocultar los archivos en los cuales efectivamente se va a demostrar cuál ha sido el papel que ha jugado el Estado argentino durante todos estos años y aquel el 18 de julio de 1994», cuando ocurrió el atentado.
Al respecto, aseguró que durante el juicio oral se ha «corroborado que no solamente hubo encubrimiento, sino que ha habido un plan criminal de encubrimiento en el cual el Estado esta implicado en el crimen mismo».
«¿Qué otra alternativa para esclarecer el crimen, para conocer la verdad queda si no se abren los archivos secretos al conjunto de la sociedad y se conforma una comisión de investigadora independiente?», se preguntó.
Y lamentó: «Mientras tanto, el gobierno de Macri lo que prepara es entregárselo a cualquiera, al servicio de las políticas de otros países y que sean manipulados con fines que desconocemos, peor en principio tenemos claro que es alejarnos a nosotros de esa documentación y utilizarla en nombre del esclarecimiento del atentado a la AMIA para cualquier otra política internacional».





