Violó el arresto domiciliario y se fue a hacer las compras

El viernes pasado, Carlos Blas Casuccio decidió dar un paseo y caminar las doce cuadras que separan su casa del supermercado Toledo, en Belgrano y San Juan. Hasta allí fue a comprar un frasco de dulce de leche, bananas y un pan dulce. Estaba solo, paseando y violando el arresto domiciliario que le impuso la jueza federal de San Martín Alicia Vence, quien investiga las violaciones a los derechos humanos cometidos por la represión de la Contraofensiva montonera.
Casuccio fue el segundo jefe del Destacamento 201 de Inteligencia, en Campo de Mayo, entre 1979 y 1980. Es uno de los trece oficiales y suboficiales de inteligencia acusados por 85 desapariciones y 20 secuestros cometidos entre 1979 y 1981, durante los dos años que duró la Contraofensiva Montonera. Se trató de una campaña que lanzó Montoneros desde el exilio y muchos militantes volvieron a la Argentina para realizar una serie de acciones guerrilleras o de propaganda política destinadas a golpear a la dictadura.
El militar retirado –mayor de artillería- fue citado a declarar en Buenos Aires a principio de año pero dijo que por problemas de salud no podía movilizarse hasta el juzgado de San Martín. Por eso, la jueza Vence envió un exhorto para que le tomaran declaración indagatoria. Finalmente fue detenido en abril pasado y se le concedió el beneficio del arresto domiciliario porque es mayor de 70 años.
La recorrida que hizo el viernes pasado no estaba autorizada. Eso fue lo que informaron desde el Programa Verdad y Justicia del Ministerio de Justicia en el expediente. La presentación se hizo el miércoles pasado ante la jueza federal Vence en base a la información que Infojus Noticias envió al programa.
“Estaba comprando y lo vi. Fui a buscar el equipo, lo esperé y lo seguí a ver a dónde iba. Pensé que se iba a tomar un taxi pero se fue caminando con su bastón en la mano derecha y la bolsa con las compras en la mano izquierda. Lo seguí por dos o tres cuadras y le saqué las fotos”, contó a Infojus Noticias el fotógrafo Marcelo Núñez, militante de HIJOS-Mar del Plata.
Según la presentación de su abogado defensor, Casuccio debe cumplir el arresto domiciliario en Bolivar 4819, una casa ubicada a doce cuadras del supermercado donde fue fotografiado. Su última autorización para salir del domicilio fue otorgada en noviembre pasado y con el exclusivo fin de asistir a un control médico.
“Esto demuestra una vez más que la falta de control a las prisiones domiciliarias generan este tipo de burlas de los imputados por delitos de lesa humanidad”, dijo el abogado Pablo Llonto, quien lleva adelante la querella en representación de las familias de 34 militantes políticos que fueron víctimas del terrorismo de Estado.(Infojus)





