Aseguran que para el gobierno de la ciudad existen víctimas descartables

Rodrigo estaba en 6 grado y tenía 10 años, y Orlando, al que le decían `Adair´ estaba en sala de 5 de la escuela La Pampa, ubicada en las calles Gaona y Caracas en el barrio de Flores. Se presume que los niños murieron porque el taller no contaba con luz eléctrica, por lo que se alumbraban con velas para trabajar de noche.
A propósito de esto se llevó adelante una marcha en donde participaron docentes, vecinos y alumnos. La convocatoria fue en la escuela Nº24 de Artigas y Morón y marcharon hasta el barrio de Flores.
“Este es un tema que a los gobernantes de la Ciudad de Buenos Aires esto no le importa nada. Para ellos son víctimas descartables, son inmigrantes de baja calidad como alguna vez lo dijo el jefe de gobierno de la ciudad”, sostuvo Gatti.
Acerca de la conferencia de prensa que dieron Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, en la cual dijeron que no había ninguna denuncia hecha sobre el taller clandestino de la calle Páez 2796, Gatti informó que “hubo una denuncia y el fiscal Marcelo Colombo pidió una respuesta a la ciudad, a lo cual la ciudad respondió con una negativa, pero de inspección”.
“Yo hablo de desidia del Gobierno de la Ciudad, de falta de acción, y reitero que hay una parte de la población de la ciudad que no les interesa”, abundó.
Consultada acerca de la jurisdicción del Programa Nacional de Rescate, Gatti sostuvo que “el programa interviene en todo el país, pero lo hace cuando hay una orden judicial, e intervenimos en el rescate de la víctima”.
En ese sentido, Gatti dijo que “el Gobierno de la Ciudad y sus inspectores tienen facultad de policía, esto implica que ellos pueden ingresar al lugar para ver las condiciones, y ante la sospecha pueden llamar a un juzgado federal para hacer la denuncia”.
Por otro lado, Gatti sostuvo que “desde el año 2008 donde se aprueba la ley para combatir la trata de personas semi-esclavizadas o explotadas laboral o sexualmente, 8150 víctimas fueron rescatadas en todo el país”.
Están involucradas en la tercerización de talleres clandestinos en la ciudad de Buenos Aires marcas como Cheeky, Awada, Kosiuko, Le Coq Sportif, e inclusive la diseñadora Graciela Naum quien vistió a Máxima Zorreguieta, Reina de Holanda.





