#SesionesExtraordinariasYa

Luego de la asunción del presidente Mauricio Macri el pasado 10 de diciembre, el Congreso Nacional no volvió a sesionar
El flamante gobierno determinó tomar algunas de sus principales medidas por decreto, generando diversas polémicas en torno a quienes apoyan estas iniciativas y quienes se oponen a pasar por alto del Poder Legislativo para modificar, derogar o poner en funcionamiento normas fundamentales para el funcionamiento del país.
Ante esta situación es que en los últimos días tomó relevancia en las redes sociales una campaña que llama a pedir «Sesiones Extraordinarias YA», de senadores y diputados, en las cuales se traten las medidas impulsadas por el macrismo, y se ponga en debate sus polémicos avances sobre leyes que fueron aprobadas por el Congreso durante los 12 años de gobierno kirchnerista.
La campaña surgió por idea de Juan Soriano, quien es referente de Agrupación Pingüinos, y desde su espacio en las redes sociales, fue compartida cientos de veces en los últimos días.
La viralización fue acompañada, además, por un texto de este militante en donde se plantea la posibilidad de que programas como 678 encuentren nuevos espacios en Internet, que legisladores del FPV visiten espacios de militancia a lo largo del país, conversar con gremios para cuidar los derechos de los trabajadores, o visitar barrios humildes para generar un necesario acercamiento ante políticas que afectan los derechos adquiridos en los últimos años.
La campaña surgió por idea de Juan Soriano, quien es referente de Agrupación Pingüinos, y desde su espacio en las redes sociales, fue compartida cientos de veces en los últimos días.
Esta es la imagen que promueve la campaña:
El texto que fue compartido en las redes sociales:
¿Qué haría yo si fuera un funcionario?
1- Haría una declaración pública con otras fuerzas políticas, generando o buscando los consensos, pidiéndole al gobierno que abra el Congreso en Sesiones Extraordinarias. Si el gobierno se niega, el gobierno paga el costo político de no hacerlo. Pero no dejaría de pedirlo en una declaración pública y unánime, empujada por los senadores y diputados y apoyada por el pueblo en firmas en un change.org, por ejemplo.
2- Reuniría a todas las voces que están siendo silenciadas y las apoyaría para que generen podcasts y programas en las redes. Se puede transmitir un programa como 678 (que tiene un costo realmente bajo) desde cualquier lugar con una técnica que no tiene por qué ser demasiado cara. Youtubers argentinos generan MILLONES de vistas diarias con videos contando cuentos de terror. Con el apoyo político (y guita de sus dietas para los fierros comunicacionales), se pueden generar programas que se transmitan en vivo y luego queden para siempre en la red para ver una y otra vez. No haberle dado la bola necesaria a éste fenómeno es uno de los más grandes desaciertos mediáticos que hemos tenido. Lo mismo con los programas de radio, que son aún más baratos de producir.
Incluso, si estos programas son tan escuchados o tan vistos, se puede generar inversión privada para que se sostengan hasta sueldos de quienes lo realicen. Las redes no pueden ser silenciadas sin un aparato de represión mediática brutal y si eso sucediera, la condena sería internacional, tal es el caso de países como CHINA.
3- Como diputado o senador, recorrería las básicas de todo el país dialogando con militantes en charlas abiertas y públicas durante toda la semana. Abriría una convocatoria similar a la que utilizó Macri para que la gente le pida de «pasar por su casa», pero convocando a que me inviten a básicas o lugares donde me quieran escuchar. Todos los días, o todas las semanas.
4- Buscaría consenso gremial para apoyar todas las medidas a lo largo y a lo ancho del país para defender los derechos de los trabajadores, entendiendo que no existe otro sujeto social más que el trabajador. Si no hubiera consenso gremial con todos los gremios, buscaría apoyar desde la política cada marcha, paro o acción política que vaya en desmedro del trabajo, dándole visibilidad a sus luchas.
5- Me sentaría a hablar con cada gremio atendiendo sus reclamos y apoyando sus luchas. Sin el Movimiento Obrero no hay revolución ni resolución posible.
6- Recorrería barrios humildes para llevarle tranquilidad a esa parte del pueblo a la que la política la atraviesa pero que está afuera de la mesa de discusión. Les llevaría la tranquilidad de que sepan que como funcionario, no me alejo sino que me acerco. Que soy tangible y no ajeno. Con la verdad como premisa y la organización popular no violenta como medio. Con autocrítica descarnada y sin promesas irrealizables. La campaña 2017 empezó hace 20 días y requiere de hechos, no palabras, no posteos de Facebook.
7- No esperaría un segundo más de preparación para volver a ningún lado: como funcionario, no estás lejos ni afuera, estás adentro, así que «volver» es una entelequia. El poder político no puede ser únicamente la función presidencial. Para algo sería senador o diputado. O concejal: como concejal, estaría revisando permanentemente que no se atropelle al ciudadano, que estén bien los semáforos, que las escuelas estén sanitas para empezar el año que viene que es ya. Nadie ni nada me impediría generar proyectos visibles que luego puedan o no ser aprobados por las mayorías.
8- Presentaría denuncias sujetas a derecho de cualquier atropello que se haga sobre las leyes, entendiendo que luego pueden o no ser viables. La oposición cuando fuimos Gobierno, denunció absolutamente todo sin fundamentos. Nosotros debemos y podemos hacerlo con fundamentos.
9- Propondría a nivel nacional, provincial y municipal la Banca del Pueblo Soberano, o Banca Abierta rotativa y semanal.
10- Propondría que nunca más el Congreso tenga que estar cerrado durante enero y febrero, lo mismo para la Justicia. Un país no puede estar parado de hecho por absolutamente ningún motivo.
Todo esto puede sonar idealista o utópico.
No tengo otros principios.





