Cristina denunció la existencia de planes de desestabilización contra gobiernos de la región

Se celebró en Brasilia la 48va. Cumbre del Mercosur, marcada por la incorporación de Bolivia como miembro pleno y el traspaso de la presidencia de Brasil a Paraguay. La presidenta de la Nación celebró el crecimiento del bloque y advirtió sobre la desestabilización en los países de la región. Además, fue reconocida por Dilma Roussef con una importante condecoración.
Este viernes se desarrolló en Brasilia la 48va. Cumbre del Mercosur, llevada adelante por todos los presidentes de Estado que componen el bloque regional.
Las actividades comenzaron a las 10,50 en el Palacio de Itamaraty con una reunión privada entre los jefes de Estado de Argentina, Brasil, Uruguay (Tabaré Vázquez), Venezuela (Nicolás Maduro) y Paraguay (Horacio Cartes).
Más tarde se sumaron los Estados asociados: Chile (Michelle Bachelet fue representada por el ministro del Interior, Jorge Burgos), Perú, Ecuador (el vicepresidente Jorge Glas fue en lugar de Rafael Correa), Colombia, Surinam, Guyana y Bolivia, que celebró su plena adhesión al bloque.
La Cumbre se desarrolló con una agenda abierta pero primó el debate sobre las negociaciones con la Unión Europea y la evaluación de los intentos de desestabilización en los países de la región.
Cristina Fernández de Kirchner fue acompañada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro y el vicecanciller, Eduardo Zuain, en representación de Héctor Timerman, quien se encuentra en reposo tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido el lunes pasado.
En su intervención, la Presidenta de la Nación advirtió que “la unidad de la América del Sur va a permitir sostener en los próximos años el crecimiento económico y de inclusión social que ha tenido la región en la última década», al tiempo que destacó la importancia de la unidad política de Unasur afirmando que «se hace mucho hincapié en lo económico pero los conflictos en el mundo siguen siendo profundamente políticos, siguen teniendo que ver con el poder, con la geopolítica».
Asimismo, Cristina llamó a defender la «cláusula democrática» para que «los gobiernos que no sean producto de elecciones libres y democráticas pierdan el carácter de estado miembro», y denunció la existencia de planes de desestabilización contra los gobiernos de la región, a los que titulo como «un nuevo Plan Cóndor», pero esta vez «sin la intervención de las fuerzas armadas… sino de los ‘buitres’: No es casualidad que siempre sean aves de rapiña», apuntó.
La jefa de Estado repasó los «golpes blandos» evitados por la acción de Unasur en Bolivia y en Ecuador, en 2008 y 2010, respectivamente, y recordó el «acuerdo de Santa Marta», negociado por el ex presidente Néstor Kirchner para poner fin al conflicto entre Venezuela y Colombia. «Unasur quizá no tenga el marketing de la ONU, pero a la hora de resolver conflictos, sin tirar un sólo tiro, hemos demostrado eficacia y eficiencia», aseguró.
Cristina aseguró en Brasilia que la adhesión de Bolivia como miembro pleno demuestra el éxito del Mercosur y el estrepitoso fracaso de aquellos que durante años pronosticaron con profecías que el bloque regional no iba a funcionar.
Además, hizo una mención especial al actual conflicto fronterizo entre Venezuela y Guyana, y aseguró que tanto en Mercosur como en Unasur se generarán los espacios de diálogo para resolver el conflicto.
Un punto destacado de la cumbre fue, sin dudas, la firma del protocolo de adhesión de Bolivia por parte de todos los países miembros del Mercosur. Frente a este acontecimiento, Cristina aseguró que «demuestra el éxito del Mercosur y el estrepitoso fracaso de aquellos que durante años pronosticaron con profecías que el bloque regional no iba a funcionar». Evo Morales, por su parte, dijo aguardar con «mucha esperanza» el futuro del organismo regional en el que vislumbra más «desarrollo» en el plano económico y político.
Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela ya habían firmado en 2012 el protocolo de ingreso del país andino, pero faltaba la firma de Paraguay, por entonces suspendido por el golpe institucional contra Fernando Lugo, considerado antidemocrático por los países miembro.
Con la asunción, en agosto de 2013, de Horacio Cartes, se elaboró un nuevo texto para resolver la incorporación de Bolivia. Esto dió paso también a que Paraguay retome, en la ceremonia de la Cumbre, la titularidad del bloque regional luego de tres años.
La Presidenta argentina fue reconocida por sus par brasilera, recibiendo la Orden Nacional de la Cruz del Sur (en portugués: Ordem Nacional do Cruzeiro do Sul), la principal condecoración que entrega el Presidente del Brasil a altas personalidades extranjeras.
Ernesto «Che» Guevara, el astronauta ruso Yuri Gagarin, el Presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower y la Reina Isabel II de Inglaterra son algunas de las personalidades que han tenido el honor de recibirlo.
Dilma Roussef, la anfitriona de la Cumbre, se mostró visiblemente emocionada al dirigirse a Cristina. «Esta es una de las últimas reuniones a las que asistirá la querida presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la condición de dirigente máxima de su país», declaró.
«En estos ocho años en que le tocó presidir la nación argentina todos fuimos testigos de cómo mi querida amiga y presidente imprimió conducción libre y democrática a su país», añadió la Presidenta de Brasil.
Finalmente, con lágrimas en los ojos, Roussef expresó: «Desde el punto de vista personal, desde el punto de vista político, quiero decirle Cristina que tendrá aquí en Brasil a una amiga siempre dispuesta para recibirla y para juntas compartir nuevamente y sistemáticamente nuestros sueños y nuestras esperanzas».





