Un matrimonio de mujeres ya convive con sus tres hijos adoptivos

Paula y Ana se casaron por la Ley de Matrimonio Igualitario y decidieron adoptar. El proceso se aceleró gracias a otro cambio normativo, la Ley Provincial de Procedimientos de Adopción, y también a la decisión de aceptar a más de un niño y con edades mayores a dos años
Un día, Paula Scipioni y Ana Gastiazoro decidieron ser madres. Buscaron documentos, llenaron planillas y se sentaron a esperar que la Justicia les de esa posibilidad. Finalmente, dos años después de esa petición, su anhelo llegó a concretarse y un hogar de dos adultos pasó a estar ocupado por pelotas, botines y cuadernos escolares.
Paula y Ana, quienes ya habían construido una pareja desde hace años, y que resolvieron legalizar gracias a la Ley de Matrimonio Igualitario, ahora son las mamás de tres hermanos de 4, 7 y 12 años. Todos juntos viven bajo un mismo techo en un campo, a unos 90 kilómetros de la capital bonaerense.
Antes de poder plasmar este deseo, la pareja había decidido ampliar el rango etáreo para la adopción y no limitar la elección de los niños o niñas. “Cuando estábamos a punto de ratificar nuestra pretensión de adoptar (que se hace cada dos años) pensamos agrandar la búsqueda y barajamos la posibilidad de adoptar a más de un chico o grupo de hermanitos”, explicó Paula Scipioni. “A los pocos días que tomamos esa determinación nos llamaron desde el Juzgado (Nº5 de Familia en el Departamento de La Plata, a cargo de Hugo Rondina) y nos pusieron en contacto con el Servicio Zonal de La Plata -dependiente de la Secretaría de Niñez y Adolescencia bonaerense- donde más tarde tendríamos las primeras entrevistas con nuestros niños”.
Según Scipioni, el asesoramiento y la ayuda que recibieron del Zonal “fue de vital importancia para el acercamiento con los chicos”. Desde el primer día, la pareja recibió apoyo de un equipo psicológico y de los asistentes sociales que hicieron las veces de sostén y nexo con ellos.
Desde el primer día, la pareja recibió apoyo de un equipo psicológico y de los asistentes sociales que hicieron las veces de sostén y nexo con ellos.
Paula aseguró que el acompañamiento del Zonal de La Plata fue muy importante. “En un principio tuvimos entrevistas con el equipo del Servicio y luego con los chicos. Un mes después del primer encuentro con ellos, todos sentimos que estábamos preparados para vivir juntos”.
En la actualidad, Paula y Ana tienen lo que se denomina la guarda pre-adoptiva de los pequeños, que es la que establece un vínculo jurídico de carácter provisorio entre los chicos y los pretensos adoptantes hasta que el juez dicte la sentencia de adopción definitiva.
Para llegar a esta instancia fue muy importante el acortamiento de los plazos que implicó la sanción de la Ley Nº14528 de Procedimientos de Adopción en la Provincia de Buenos Aires, impulsada por el gobernador Daniel Scioli. La norma ha permitido al Sistema de Promoción y Protección de Derechos del Niño, es decir a todos los Servicios Zonales y Locales que puedan solicitar a la Justicia, y en un plazo máximo de 6 meses, el estado de adoptabilidad de un total 817 chicos y adolescentes hasta la fecha. Desde la reglamentación y la aplicación plena en junio de 2014, 133 de esos niños ya están en proceso de vinculación con sus nuevas familias.
El proceso de adopción resultó menos complejo cuando resolvieron abrir el espectro y no limitarse en edad y cantidad de chicos para adoptar. “No hay que tener miedo de relacionarse con chicos más grandes. Ellos saben dar y recibir amor y quieren darse la oportunidad de formar una familia y te aceptan a vos tanto como vos a ellos”, relató Paula.
Sobre esta distancia entre las preferencias de quienes desean adoptar y la edad de los chicos sin cuidados parentales, el secretario de Niñez y Adolescencia, Pablo Navarro, resaltó: “Debemos concientizar a las familias y personas que desean adoptar, desde el primer momento, acerca de cuál es la realidad de los chicos que tenemos bajo la tutela del Estado: muchos son grupos de hermanos, la mayoría tienen edades que superan los dos años y algunos niños tienen patologías crónicas y complejas, pero todos tienen el mismo deseo de formar una familia”.





