La economista Fernanda Vallejos dijo: “no sorprendería que se critique esta medida”

Además, por radio Nacional sostuvo que “esta reducción para los trabajadores que cobran entre 15.000 y 25.000 pesos, implica un incremento en el salario de bolsillo que se va poder volcar a un mayor consumo de esas familias”.
“Esto incrementa la demanda a nivel económico y permite mejorar las condiciones del desenvolvimiento en general, también desde el punto de vista macroeconómico”, sostuvo.
Por otro lado Vallejos sostuvo que se seguirá discutiendo sobre este tema porque “este tipo de discusiones no tiene que ver meramente con la cuestión tributaria, sino con la utilización política del tema”.
“No se si va a conformar a incluso a aquellos que pedían por estas modificaciones, pero sin lugar a dudas, para ese 68 por ciento de trabajadores dentro de ese pequeño universo del 11 por ciento de los asalariados formales, es una muy buena noticia”, abundó.
A propósito de esto la economista sostuvo que “cualquiera sea el argumento que se utilice, no sorprendería que se critique esta medida”, y agregó: “Es una conducta habitual en la oposición, tanto política como mediática y económica, que tiene que ver con criticar absolutamente todas las iniciativas del Gobierno Nacional, que se ve recrudecida porque tenemos las elecciones en puerta”.
En ese sentido, vallejos explicó que en realidad “lo que hay es una crítica al rol redistribuidor del estado por eso se critica tanto los impuestos más progresivos de nuestro sistema como el impuesto a las ganancias, como el gasto público, que es el destino que se le termina dando a esos recursos para atender a los sectores más vulnerables de la población”.
Vallejo se refirió también a “la parte que no se cuenta” en las promesas electorales de algunos candidatos de eliminar este tipo de impuestos: “lo que se está pensando y que no se dice, es en reducir el gasto del estado”, aseguró.
“Algunos indicios ya ha habido, se ha hablado de privatizar sectores claves donde hoy el estado despliega la inversión pública, uno de los principales motores del crecimiento económico, como el INVAP o ARSAT, nichos que aparecen como muy suculentos para aquellos que lo quieren entregar a privados, como fue en argentina en décadas anteriores al kirchnerismo”, sentenció.
Por último, la economista alertó que estas medidas “implicarían menor dinamismo, el estancamiento, y finalmente la reseción de la economía argentina, con la pérdida de empleo como ya hemos vivido en otras etapas”.





