Se suspende temporalmente el proceso con vistas a juicio político a Dilma

El Supremo Tribunal de Brasil suspendió el proceso con vistas al juicio político. El magistrado supremo del tribunal, Luiz Edson Fachin, justificó su decisión en la necesidad del STF de analizar, por pedido del Partido Comunista do Brasil (PcdoB), si la ley que regula las normas del proceso de destitución de la mandataria es constitucional, punto sobre el que el máximo tribunal deberá pronunciarse el miércoles 16 de diciembre.
«Con el objetivo de evitar la práctica de actos que eventualmente podrán ser invalidados por el Supremo Tribunal Federal (…) determino la suspensión de la formación y la no instalación de la Comisión Especial, así como de los eventuales plazos, inclusive aquellos en curso», expresó el magistrado.
Ayer se inició la formación de esta comisión, con la presentación de dos listas de diputados que deberían formar parte de ella, con un resultado desfavorable al Ejecutivo. La lista más votada, por 229 votos a favor y 199 en contra, fue la propuesta por la oposición.
La Cámara planeaba completar ahora la integración del cuerpo. Una de las cuestiones que deberá ser ahora analizada por el STF es precisamente el sistema de votación secreta con el que se hizo la elección. El oficialismo pretendía que el voto fuera público.
La apertura de un proceso con miras a la destitución de la jefe de Estado fue solicitada por un grupo de juristas y cuatro partidos opositores que consideran que esas maniobras suponen delitos de responsabilidad
Otro cuestionamiento es el hecho de que los candidatos no fueron propuestos por los partidos, a través de sus respectivos líderes, sino por grupos de varias fuerzas.
La oposición busca enjuiciar a Rousseff por ciertos manejos financieros en las cuentas del 2014 que apuntaron a mejorar los números fiscales.
La apertura de un proceso con miras a la destitución de la jefe de Estado fue solicitada por un grupo de juristas y cuatro partidos opositores que consideran que esas maniobras suponen «delitos de responsabilidad», una de las causas que la Constitución brasileña contempla como motivo para la destitución de un mandatario.
La medida cautelar también abre un interrogante sobre si el Parlamento convocará a sesiones extraordinarias para que la Comisión Especial sesione en el verano austral. La presidenta Rousseff había pedido que el proceso se hiciera “lo más rápido posible”.





