¿Podrá un papa peronista transformar el mundo?

El Papa Francisco acaba de concluir un periplo histórico, que incluyó Cuba y los Estados Unidos. Haciendo gala de un equilibrio magistral entre prudencia y audacia Jorge Bergoglio, el Papa del fin del mundo, el Papa Peronista, habló con palabras claras y también habló con sus silencios y omisiones, entre ellas, no recibir a la disidencia cubana esencialmente radicada en Miami y con fuertes vínculos con las mafias y los sectores mas retrógrados de la Unión.
Flaco favor le haría al acercamiento iniciado entre la isla y la potencia hegemónica, si incluyera a los ultras en el proceso de recomposición diplomática a riesgo de entorpecerlo. Ya tendrá tiempo de atender casos puntuales de ese sector, si así debiera ser.
Los Castro por su parte y el gobierno cubano en general, han sido excelentes anfitriones de quién hoy es su principal aliado, debilitada la Venezuela Chavista por una larga guerra blanda, psicológica, económica y mediática.
La Revolucion Cubana, con todos sus logros sociales, educativos, y humanitarios arrastra la tremenda carga de un bloqueo atroz e inhumano que imposibilita su desarrollo en todo su potencial, ahorcando a la isla desde hace medio siglo. Un Papa latinoamericano y justicialista no puede hacer otra cosa que interceder por el faro de dignidad de nuestra América como lo es Cuba.
Pero Francisco, con gran sentido de la oportunidad, consiguió acercar también la posición de un gobierno como el de Obama que concluye su segundo mandato sin grandes legados a la posteridad. La normalización de relaciones diplomáticas con Cuba y con Irán son dos de ellos y el Papa tuvo el gesto simbólico de ponderar también el segundo logro aunque sin mención explícita en su brillante discurso en las Naciones Unidas.
El Presidente Obama también supo ser un anfitrión de su nuevo aliado, el mismo que apenas asumido logró frustar su anunciado ataque a Siria, oponiéndose firmemente al mismo convocando a jornadas mundiales de oración. Ese viejo adversario recibió a un amigo. Por que hoy el argentino es además del líder religioso de la principal minoría en los Estados Unidos, el mejor vocero de sus políticas hacia los inmigrantes y la temática ambiental, bases esenciales del electorado demócrata.
El Papa Peronista, habló con palabras claras y también habló con sus silencios y omisiones, entre ellas, no recibir a la disidencia cubana esencialmente radicada en Miami y con fuertes vínculos con las mafias y los sectores mas retrógrados de la Unión.
Estados Unidos vive una guerra civil encubierta (que es solo uno de los teatros de operaciones de esa guerra mundial por partes) entre poderes fácticos cuyos actores secundarios son el ejecutivo y el Capitolio, demás está decir que también el Poder Judicial responde a esos poderes en las sombras (?)
Nada es casual ni improvisado en la comunicación del estado Vaticano, cada palabra, cada gesto o silencio son milimétricamente estudiados, concensuados y ensayados, pero cada pontífice, humano al fin, le pone su impronta personal y Francisco le sabe poner la calidez y empatía de los latinoamericanos, la bien entendida picardía argentina, por que no? y así supo “dorarles la píldora” a los Congresistas del Capitolio iniciando su discurso con una invocación a la “tierra de la libertad y de los valientes” para luego solicitarles la abolición de la pena de muerte e invitar a los grandes lobbistas del complejo militar industrial a cesar la venta de armas, reconocerse hijo de inmigrantes y abogar por sus derechos. Francisco supo gritarles en la cara, con dulzura y en voz baja.
Quién mejor que un peronista de convicción y formación para entender y hacer entender que los procesos migratorios se producen esencialmente en los lugares de origen de los migrantes y trasladan esa realidad a los centros de bienestar generalmente causantes de esa asimetría. No fue acaso el centralismo oligárquico de Buenos Aires el que motivó las grandes migraciones internas en la Argentina del siglo XX?. No es acaso el saqueo capitalista europeo y norteamericano el que provoca hoy que millones de seres libres vayan a buscar el bienestar y futuro que se les niega en su tierra?
Nada es casual ni improvisado en la comunicación del estado Vaticano, cada palabra, cada gesto o silencio son milimétricamente estudiados, concensuados y ensayados, pero cada pontífice, humano al fin, le pone su impronta personal y Francisco le sabe poner la calidez.
Quién mejor que un peronista para hablar ante las Naciones Unidas como Comunidad Organizada de Naciones y plantear los aspectos centrales de la Doctrina Social de la Iglesia, fuente inspiradora del peronismo en su aspecto social. La cita al Martin fierro fue algo mas que un guiño a sus compatriotas, fue también la consagración del paradigma de la lucha de los excluidos.
Hoy el mundo vive una guerra fria con episodios de alta intensidad en un equilibrio inestable multipolar, cuyo eje central de disputa es el capitalismo financiero, depredador y gobalizado que va confluyendo en un todo virtual tecnofinanciero y criptocrático ( Google, Facebook, las Agencias de Inteligencia), contra un capitalismo productivo que aun no sabe resolver su ecuación de sustentabilidad material y ecológica. El dilema de hoy, ya no es que las masas se apropien de los medios de producción, sino que logren ponerlos al servicio del bienestar de la mayoría de habitantes posible. Esto que debió ser la tarea de los estados, perdió sentido durante el embate neoliberal global de los noventa en adelante.
Apenas los estados de bienestar del norte de Europa, y los gobiernos progresistas de la patria Grande escapan cuando y como pueden a la lógica neoliberal imperante en el resto del mundo. No es casual que el Papa sea bien recibido por las izquierdas razonables latinoamericanas, pese a no ser exactamente uno de ellos. Pero hoy los estados son insuficientes, aunque imprescindibles, y es ahí donde los movimientos sociales y por que no, esta nueva iglesia conducida por Francisco pueden lograr la masa crítica de poder para torcer el control inmenso de la plutocracia tecnofinanciera y lograr un mundo algo mas justo. De ahí la importancia del mensaje ambientalista de Francisco, que es un mensaje esencialmente a la tropa propia, a los capitanes de la industria tradicional, que de no reconvertirse hacia a sustentabilidad nos condenarán a todos a un mundo dónde sobrarán miles de millones de habitantes, algo que desea y busca la elite tecnotrónica.
Quién mejor que un peronista para hablar ante las Naciones Unidas como Comunidad Organizada de Naciones.
Fue el propio Juan Domingo Peron en los años setenta el primer líder mundial en colocar el tema ecológico en el centro del discurso político, previendo el agotamiento inminente de los recursos disponibles. Nos extraño entonces que Bergoglio lo incluya en su corpus doctrinario.
Lo cierto es que después de un siglo y medio de mandato de los Estados Unidos en la política latinoamericana y de qunientos años de injerencia de la iglesia católica en la América Latina y gran parte del mundo, es hoy un latinoamericano, portador de una ideología nacida en la región, como lo es el peronismo, quién conducirá los resultados de la próxima elección presidencial norteamericana y en los destinos de la mayor multinacional de la fe global por los años que le queden de vida.
Está por verse si esos nuevos estados, esos reformulados movimientos sociales y esta potencialmente nueva iglesia podrán derrotar al tecnocapitalismo de las minorías, dueño hoy de los accesos y los vínculos entre los humanos sus medios y sus relaciones interpersonales, porque vienen por todo.
Juan Carlos Romero López
Director Editorial
juancarlos@mensajera.net





