«Nunca hubo reuniones secretas durante mi gestión con miembros del Poder Judicial»

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió al cruce de las acusaciones periodísticas y desmintió haberse reunido con el juez Sebastián Casanello.
No es usual que Cristina se haga eco de las innumerables operaciones políticas y mediáticas. Sin embargo, en esta ocasión la ex Jefa de Estado decidió publicar su defensa a través de las redes sociales.
«Nunca hubo “reuniones secretas” durante mi gestión con miembros del Poder Judicial, ni en la residencia de Olivos, ni en ninguna otra parte» afirmó, aclarando que sólo tuvo encuentros con los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, «por obvias razones de caracter institucional» y «con los Dres. Sesin y Sarrabayrouse, con motivo del envío de sus pliegos al Senado de la Nación para completar la integración de la Corte».
Cristina calificó de «inaceptable» que la intenten vincular al juez Sebastián Casanello, sobre todo porque fue quien » absolvió a Mauricio Macri en la causa de las escuchas ilegales, al día siguiente que asumiera como Presidente, sin que a nadie se le moviera un pelo».
Y agregó: «El Dr. Casanello a quien no conozco, ni nunca vi en mi vida, es el juez que tiene a su cargo la investigación del mayor escándalo de corrupción internacional de los últimos tiempos: los mundialmente conocidos como “Panamá Papers”», un hecho que «no ha movido en la Argentina el amperímetro judicial, ni tampoco el del Parlamento».
En el planeta de Comodoro Py, todo es posible.
«¿Alguien puede siquiera imaginar que hubiera ocurrido en el Congreso Nacional, si “Panamá Papers” hubiera ocurrido durante mi gestión. Y los protagonistas hubiéramos sido mi gobierno, mi familia y mis amigos?», se preguntó.
Por otra parte, se refirió a la diferencia entre esta causa y la de Lázaro Báez, también a cargo de Casanello: «Si cualquier ciudadano compara la actividad, literalmente espectacular y cinematográfica del Dr. Casanello, en alguna otra causa: con centenares de allanamientos televisados, casas fotografiadas y hasta perforaciones “en tiempo real” en medio de la estepa Patagónica, le resultará muy difícil entender la opacidad y secretismo en la causa Panamá Papers», ironizó.
Por último, la ex presidenta dijo ser «objeto de la más feroz campaña de persecución política mediática y judicial».
«No me quejo. Sé que es el precio que tenemos que pagar “los que le hicimos creer” a la gran mayoría de los argentinos que tenían derecho a vivir mejor», concluyó.





