Monseñor Radrizzani elogió las obras de refacción realizadas en la Basílica de Luján

“Con aportes de la presidencia de Néstor Kirchner y con el apoyo de nuestra Presidenta, la refacción le devolvió su resplandor a la Basílica, aquel que tenía el 5 de octubre de 1930, cuando fue declarada patrona de las tres repúblicas hermanas. El santuario luce de la misma forma, y se puede apreciar desde la Plaza Belgrano, y adentro, con el espectáculo visual y la sobrecogedora sensación de belleza”, dijo Radrizzani al pronunciar el Tedeum que celebra los 205 años del inicio del camino argentino hacia la Independencia y la Libertad.
Radrizzani pidió por la “concordia y la justicia, la prosperidad y la paz” para todos los argentinos, y citó las palabras del Papa Francisco cuando el 19 de marzo, antes de iniciar su ministerio como Sumo Pontífice envió un mensaje a todos los argentinos, que espontáneamente se habían reunido frente a la Catedral de Buenos Aires.
Además citó las palabras de Jorge Bergoglio cuando fue ungido Papa Francisco, pidiendo que los argentinos caminen juntos, se cuiden unos a otros y “no se saquen el cuero”, expresión que arrancó la sonrisa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Precisamente al pronunciar este último deseo del Sumo Pontífice, y tras la aclaración de monseñor Radrizzani respecto a la dificultad de su traducción a otros idiomas, la Jefa de Estado esbozó una sonrisa.
Antes, Radrizzani leyó el Santo Evangelo según San Mateo, en el que dice que a quienes pide se les dará, quienes busquen encontrarán y quienes llamen se les abrirá, y señaló la necesidad de “iniciativas cada vez más amplias y generosas en favor de todos, que incluyan a pobres y excluidos”.
Radrizzani también recordó la presencia de la Iglesia desde el momento del nacimiento de la Nación, compartiendo los ideales de libertad e independencia, y destacó que en esta etapa de la Argentina es necesario una buena “convivenecia, mayor solidaridad, mayor justicia social, y decidida participación de todos en los proyectos comunes”, así como también “educación humanística, cultura del trabajo honesto y abnegado, revitalización de la familia preservando el espíritu cristiano”.
A los dirigentes sociales y políticos, les pidió que “superen las dificultades con el don de la paz social”, para la “recuperación del hombre y la sociedad argentina”, para que “sigan creciendo y cumpliendo con los deberes ciudadanos con altura moral”, en un contexto de “paz, solidaridad y concordia”.





