Michetti admitió la distancia entre Macri y el Papa

La vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, confirmó lo que tanto se especuló luego de la polémica foto del Sumo Pontífice y el presidente Mauricio Macri: su relación no es fluída.
La imagen del encuentro del presidente Mauricio Macri con el Papa Francisco en el Vaticano dio mucho que hablar: la seriedad en el rostro del segundo es insoslayable.
Aunque el jefe de Gabinete, Marcos Peña, intentó restarle importancia a la foto -e incluso al rol del Papa en la política argentina- sus argumentos no resultaron convincentes.
Menos aún teniendo en cuenta los antecedentes: Francisco no saludó a Macri por su triunfo en el balotaje del 22 de noviembre, aunque sí tuvo tiempo para reunirse con el ex secretario de Comercio kirchnerista, Guillermo Moreno, y demoró el encuentro con el presidente argentino mientras le enviaba un rosario bendecido a Milagro Sala, la primera presa política de la administración macrista.
Finalmente se concretó la ansiada reunión, pero no en las condiciones que el mandatario hubiese querido: el encuentro fue en la Biblioteca del Vaticano, no duró más de 22 minutos y no le permitieron llevar a la pequeña Antonia. Y, como broche de oro, la comentadísima foto en la que el Papa no pudo siquiera esbozar una sonrisa.
Gabriela Michetti, profundamente devota según sus declaraciones, no siguió la estrategia trazada por Peña y optó por admitir la frialdad entre Macri y Francisco.
Fue muy duro notar que realmente no estaba sonriendo, no estaba como ha estado en otras reuniones
«Fue muy duro notar que realmente no estaba sonriendo, no estaba como ha estado en otras reuniones» con otros jefes de Estado, señaló la funcionaria en un reportaje en el canal de cable TN.
La notoria actitud con la que el Papa encaró la reunión con el ex jefe de Gobierno porteño -dijo- le generó “una sensación interna muy difícil de explicar, porque realmente es una persona que yo respeto, que quiero un montón, que fue muy trascendente en mi vida».
No obstante, Michetti marcó que lo sucedido el sábado “no puede marcar una mala relación o una línea de que no hay manera de encontrar afectivamente al Presidente con el Santo Padre. Me parece que hay mucho para desandar, mucho para conversar, dialogar y encontrarse”, recalcó.
A pesar de las imágenes difundidas por las agencias internacionales, que insinúan una leve pero marcada tensión entre ambos, la vicepresidenta está “absolutamente convencida de que los dos tienen muchos puntos en común», como “la lucha contra el narcotráfico”, la “preocupación por la pobreza” y la “unión de los argentinos».
“Tal vez hay prejuicios o preconceptos que no los han hecho amigos o personas cercanas, pero con el tiempo se va a poder lograr, porque va a ser bueno para la Argentina”, concluyó.





