Marita Verón: tras el giro en la causa, ofrecen $ 5 millones por datos sobre la desaparición

El Ministerio de Seguridad estableció una recompensa de cinco millones de pesos para quien aporte datos que permitan dar con el paradero de María de los Ángeles «Marita» Verón, desaparecida hace 21 años en Tucumán. La semana pasada se conocieron avances en la causa.
La recompensa incluye a aquellas personas que aporten información que permita lograr la detención de quienes hubiesen tomado parte en la ejecución de los delitos vinculados a su desaparición y/o sus encubridores.
📢Tu testimonio puede ayudar‼
📌A partir de la reciente declaración pública de nuestra presidenta sobre los avances en la investigación de la causa #MaritaVerón el Ministerio de Seguridad articulará la búsqueda de la joven a través de una recompensa estatal.⚖🔁 pic.twitter.com/Kmda4wccoU— Fundación María de los Ángeles (@fundacionmdla) August 16, 2023
Quienes cuenten con información podrán comunicarse telefónicamente con el Programa Nacional de Recompensas dependiente de la cartera de seguridad, llamando a la línea gratuita 134 que garantiza la preservación de la identidad del aportante.
“Si está muerta, quiero los huesos de ella”
El miércoles pasado, Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, brindó una conferencia de prensa en Tucumán para esclarecer algunos datos y hechos sobre la investigación por la desaparición de su hija.

“Si está muerta, quiero los huesos de ella para que tenga justicia mi hija y su familia, su hija, yo como mamá y su hermano. Quiero que tengamos un lugar para ponerle una flor”, dijo en aquella ocasión en la sede de la Fundación María de los Ángeles.
La reunión se convocó luego de que trascendiera a la prensa información sobre nuevas pistas en la causa relacionadas con la supuesta existencia de una carpeta con fotos que demostrarían que la joven murió y que hubo alguna vinculación de «sectores gremiales».
En ese sentido, Trimarco confirmó el pasado 9 de agosto que el Sindicato Luz y Fuerza está involucrado en el caso y remarcó que ya no le tiene miedo «ni al diablo».





