Maestros armados, la «solución» de Trump para las masacres en las escuelas
Tras la última masacre en una escuela estadounidense (hace ocho días en Florida), el presidente Donald Trump defendió su propuesta de entregar arnas a los docentes que “tengan entrenamiento militar o sepan manejar armas de fuego”. Agregó que sería «algo mucho más productivo, que cuesta menos que los guardias”.
Después de que trascendiera que sugirió que los profesores concurran armados a las escuelas tras el tiroteo de Florida, el magnate-presidente de Estados Unidos, Donald Trump fue más allá. “Una escuela libre de armas de fuego es un imán para la gente mala. Los ataques terminarán”, escribió en su cuenta de Twitter.
Fue un intento por aclarar lo que los medios publicaron ayer sobre el proyecto que Trump deslizó en su encuentro con los familiares de la matanza de Florida.
En medio de las protestas en contra de la posesión de armas, el mandatario subrayó que se refirió sólo a los docentes que “tengan entrenamiento militar o sepan manejar armas de fuego. Nunca dije que les dieran armas a los maestros, resalté que hay que evaluar la posibilidad de darles armas ocultas a los maestros con experiencia en su manejo, un 20 por ciento de ellos”, aseguró.
Y subrayó: “estarán en condiciones de disparar inmediatamente si un loco salvaje entra a una escuela con malas intenciones”. “También será disuasorio para los cobardes que hacen esto, algo mucho más productivo que cuesta menos que los guardias”, completó.
En una catarata de tweets que lanzó para respaldar su idea, el polémico mandatario destacó que la “historia muestra” que los tiroteos en las escuelas duran en promedio tres minutos. “A la Policía le toma aproximadamente de cinco a ocho minutos llegar a la escena del crimen, pero los maestros entrenados resolverían el problema de inmediato antes de que llegaran”, sostuvo.
Y añadió que si un potencial “tirador loco” sabe que la escuela tiene un gran número de armas manejadas por “maestros talentosos” que dispararán al momento, “el loco nunca atacará de nuevo una escuela”. “Los cobardes no entrarían… problema resuelto”, aseguró.





