Maduro repudió la ley para la producción nacional

El presidente Venezolano llamó a rebelarse contra la ley.
Maduro llamó al país a rebelarse contra la ley para la producción nacional aprobada ayer en primera discusión en la Asamblea Nacional, al sostener que la iniciativa pretende «privatizar y acabar con la economía».
«La Asamblea Nacional ha aprobado hoy una de las leyes más ominosas que jamás se haya redactado en 200 años de la república, que pretende privatizar todas las empresas públicas, socialistas,comunales y mixtas donde la clase obrera tenga participación. Es una ley-amenaza», criticó el mandatario en un mensaje al país.
Maduro afirmó que la ley pretende desconocer la actual Ley del Trabajo y obligarlo a reconocer una deuda de miles de millones de dólares supuestamente adquirida por sectores privados, como las agrupaciones patronales Fedecámaras y Consecomercio, y que el Estado la asuma como suya.
«Este es un elemento que nadie había incluido en una ley. Pretende esta Asamblea burguesa, con una ley inconstitucional, ilegal, obligar al presidente de la nación, a mí, como presidente de ustedes, a reconocer la deuda a la tasa que diga la Asamblea parásita, por que sí. Esto nunca lo había visto», señaló.
La ley de producción nacional fue aprobada en el primer debate por la mayoría opositora en la Asamblea, como propuesta para estimular la producción nacional ante la larga escasez de bienes de consumo y los imparables índices de inflación.
El proyecto se debatió en medio de una protesta de simpatizantes del gobierno que se concentraron en los alrededores de la Asamblea, en el centro de Caracas, en rechazo de la intención en la ley de privatizar las empresas en manos del Estado.
El impulsor del proyecto, diputado Julio Borges, dijo que la ley busca, entre otras cosas, saber cuáles empresas del Estado producen y cuáles no están produciendo.
«La idea es que estas empresas regresen o pasen a manos del pueblo, de los emprendedores. La idea es que haya producción nuevamente en el país», explicó.
La ley tiene como objeto promover la producción nacional de bienes y servicios para generar ahorro en divisas y de ese modo contribuir a la reactivación del aparato productivo nacional y a la creación de nuevas fuentes de empleo.
Borges denunció que el gobierno tiene 500 empresas de alimento que no están produciendo en estos momento, además de cuatro millones de hectáreas expropiadas sin sembrar.
«A través de este instrumento se quiere lograr generar trabajo venezolano, marca venezolana, producto venezolano con el orgullo de lo hecho en Venezuela. Por esta razón, le solicito a la bancada del gobierno le de soporte a esta ley», enfatizó.
Llamo a la clase obrera, a todo el país a reaccionar, a rebelarse ante este acto que pretende derogar la Ley del Trabajo. ¿Es constitucional, es legal, es ético, responde a los intereses nacionales?»
El primer vicepresidente de la Asamblea, Enrique Márquez, dijo que la situación de escasez de bienes que sufre el país se debe a que el modelo del gobierno «fracasó rotundamente».
Agregó que la propuesta es un estímulo para que el capital privado pueda invertir en Venezuela y que también contempla la revisión de la producción de las empresas manejadas por el Estado.
«Pueden imponer la mentira de hablar de privatización, pero lo cierto es que mientras se niegan a hacer nada, a corregir el modelo, nosotros estamos proponiendo fórmulas, porque nos interesa que el pueblo deje de sufrir», señaló.
Por su lado, el jefe de la bancada oficialista, Héctor Rodríguez, calificó la ley como una «aberración».
«Yo llamo al país a la reflexión, a que lean las aberraciones de propuestas legislativas que una oposición de espaldas al país está presentando», afirmó.
Agregó que la bancada oficialista acompañará a Maduro en el «esfuerzo, en el diálogo que está haciendo con el sector productivo en la Agenda Económica, que es la única solución para atravesar esta emergencia». Maduro calificó la ley de «vulgar» e instó al país a movilizarse para combatirla.
«Han aprobado esta ley ilegal, inmoral, inconstitucional, donde pretende quitarle las tierras a los campesinos, a los indígenas, pretenden derogar la Ley del Trabajo de un solo plumazo y torcerle el brazo al presidente para que reconozca una supuesta deuda que adquirió Fedecámaras. Pretende privatizarlo todo, acabar con la economía social», alegó.
«Llamo a la clase obrera, a todo el país a reaccionar, a rebelarse ante este acto que pretende derogar la Ley del Trabajo. ¿Es constitucional, es legal, es ético, responde a los intereses nacionales?», preguntó.





