Los disparates de la Pitonisa

Elisa Carrió nos ha prodigado durante años sus desopilantes augurios no cumplidos y las extravagantes denuncias que quedan en la nada. Repasemos algunos:
La diputada nacional por la Coalición Cívica ARI, Elisa “Lilita” Carrió es una fuente inagotable de entretenimiento para todos. Sus enunciados delirantes, sus predicciones insólitas y sus denuncias (de nulas consecuencias legales) ya se convirtieron en germen para la creación de cualquier tipo de humorada.
Las apariciones mediáticas de Carrió siempre dejan frases memorables: “Vengo de estar en terapia intensiva, pero fue como un spa. Pedí mortadela con pistacho, por si me moría”; “Yo soy una atracción turística, que es mucho más importante que ser candidato en Argentina, porque me ama todo el mundo”, “Recen por mí para que no me lastimen tanto… No soy culpable de que la gente me quiera. No lo puedo evitar”, “No puedo ceder el carisma”.
Sus enunciados delirantes, sus predicciones insólitas y sus denuncias ya se convirtieron en germen para la creación de cualquier tipo de humorada.
Además de sus dichos increíbes y sus predicciones extravagantes, Carrió se cansó de elevar denuncias, a base de imputaciones trazadas por los medios hegemónicos, como por ejemplo el “autogolpe” de Cristina Fernández de Kirchner: “¿Quién está armado en la Argentina para ejecutar un golpe? El gobierno: lo tiene a Milani, le roban a Rossi veinte mil pistolas y no sabe cómo se las roban y el lo niega. ¿Quién controla el RENAR? La Cámpora«; el caso Miriam Quiroga y la denuncia de bolsos con dinero que nunca existieron, el caso Nisman, y su declaración contra funcionarios del gobierno que no prosperó, entre otras.
La creadora de acusaciones ridículas como “Algo está tramando desde el punto de vista de la violencia Néstor Kirchner… Hay armas… ‘¿Armas hay Lilita?’ Si, si, si, si, si…” y «No estoy atacando a un Jefe de Gabinete, estoy diciendo solamente que estaba pasado de droga en el parlamento nacional» (acusando a Juan Manuel Abal Medina, quien inició acciones legales contra la diputada por calumnias e injurias), presenta para estas PASO: “A Scioli lo van a matar para que el presidente sea Zannini”; “Scioli es igual a Cristina sólo que le falta un brazo”, “No voy al Congreso porque me pueden matar”, “Aníbal Fernández, la SIDE y Milani me escuchan en mi casa. Yo les hablo a ellos, es muy divertido”.
Evidentemente, la estrategia de juego de Lilita no está virando a su favor: toda esta sarta de desvaríos sólo la matizan como una persona sumamente perturbada y le restan más votantes de los que podría sumar.





