«La normalización de relaciones diplomáticas es un triunfo para Cuba»

A la hora de hacer este análisis el periodista retomó las palabras del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien expresó que al inicio del bloqueo, en 1961, los hermanos Fidel y Raúl Castro estaban “en el poder”, al igual que ahora, por lo que era el propio gobierno de Washington el que debía plantearse “cambios”.
Brieger rescató la supervivencia de Cuba en 53 años en los que una de las principales potencias mundiales llevó a cabo un brutal bloqueo contra la isla.
Sin embargo, advirtió que “normalizar las relaciones diplomáticas no representa el fin del bloqueo” y puntualizó que “el desafío” era que Cuba pueda vivir “nuevamente en libertad” y se produzca “el fin de todo tipo de sanciones a la isla”.
La 47° Cumbre de Jefas y Jefes de Estado del Mercosur que se llevó a cabo en Paraná, en la que la Argentina traspasó la presidencia pro témpore a Brasil, tuvo un concepto repetido por todos los mandatarios presentes: la necesidad de profundizar la integración del bloque. En ese marco, el periodista Pedro Brieger disertó en la ciudad y opinó sobre este acontecimiento.
Dijo que “estamos ante un momento muy interesante que no se ha visto durante mucho tiempo en América Latina. Creo que es la primera vez que hay un proceso de integración muy fuerte por cuestiones que antes no existían, como la tecnología, los viajes y otras cuestiones. Antes era difícil saber lo que pasaba en otro país, había que esperar lo que llegaba de las agencias de noticias. Con Internet podemos saber lo que ocurre al instante. Los presidentes se ven muy seguido, viajan y esto contribuye a la integración regional, al conocimiento de presidentes. Hay una afinidad ideológica importante entre varios de ellos y una corriente progresista que se está consolidando”.
Asimismo, explicó que “es importante que se encuentren y la presencia de cada uno en la cumbre. Estuvieron todos más Evo Morales, quien tiene la firme intención de incorporarse al Mercosur. Este proceso de integración es muy importante”.
Tras casi 56 años de hostilidades y retórica política, Washington y La Habana han dado un giro de 180 grados a sus relaciones políticas y económicas. Estados Unidos volverá a tener embajada en la Habana y, aunque no hay un calendario concreto para las medidas de apertura entre ambos países, el embargo queda prácticamente desbaratado. Es así como EE.UU está tomando medidas históricas para trazar un nuevo rumbo con Cuba.





