“La fórmula Scioli – Zannini representa al peronismo y al Frente para la Victoria”

El diputado nacional Juan Carlos Díaz Roig habló en exclusiva con InfoBaires24 sobre su visión respecto al panorama político que se avecina de cara a las elecciones nacionales
IB24: – ¿Qué opinión le merece la única fórmula presidencial del Frente para la Victoria, encabezada por Daniel Scioli y Carlos Zannini?
Yo creo que la fórmula Daniel Scioli – Carlos Zannini es una síntesis muy adecuada para representar al conjunto del peronismo y del FpV que conduce al país desde hace 12 años y que ha sido, desde Néstor y seguido por Cristina, la manifestación de las grandes doctrinas nacionales y populares, sobre todo del peronismo; no tengo dudas sobre el lugar que eligirían Peron y Evita hoy.
Daniel Scioli tiene la experiencia como vicepresidente, como dos veces gobernador; si bien se lo ha criticado porque es un hombre que vino del deporte -muchos somos más proclives a respetar a los que hicieron toda la carrera política como nosotros-, cualquiera es consciente de la forma que él abrazó la política. Dejó su vida desde ese momento, mostró su pasión y su capacidad de gestión, algo que no puede discutir nadie. A veces podemos tener preferencias por determinados compañeros, pero lo que nos enseñó Perón desde el principio es que en los momentos de crisis, el militante debe apelar a su fuerza espiritual, en función de dos principios rectores: la fé en la conducción y la fé en el pueblo. La fe en la conducción significa que sobre este proyecto que elaboraron Cristina y Néstor, cuando llegó el momento la presidenta interpretó que el mejor candidato del peronismo era Daniel y que la fórmula con Zannini implicaba la síntesis. Yo no tengo dudas de que es así. La conducción siempre tiene conocimientos, intuiciones, visiones superiores a la de cualquier militante.
en los momentos de crisis, el militante debe apelar a su fuerza espiritual, en función de dos principios rectores: la fé en la conducción y la fé en el pueblo
A mí personalmente no me genera ningún resquemor acompañar esta fórmula. A nivel nacional estoy militando con Julián Dominguez, de modo que quizás mi corazoncito hubiese preferido que sea él, pero ellos son muy buenos compañeros. Ahora Julián está militando para obtener la gobernacion de la provincia de Buenos Aires, pero esto tampoco descalifica a Aníbal Fernández y Sabbatella. Son definiciones tácticas, porque lo importante es la estrategia de fondo.
Creo que Scioli y Zannini nos garantizan la continuidad de modelo; lógicamente, como dirigente, le aplicará su impronta propia, pero yo no veo que corra peligro la continuidad del proyecto con estos compañeros al frente; al contrario. Lo que sí es que nosotros, desde las pronvincias marginales, seguimos reclamando el desarrollo de las regiones, seguimos concibiendo que el mayor problema que tiene la Argentina es la macrocefalia de Buenos Aires; no queremos que Buenos Aires siga creciendo librada al mercado y a los negocios; queremos que nuestras provincias sean productoras; no abandonamos en ningún momento la idea de trasladar la capital al interior. Vemos un país federal diferente. Y en ese sentido, Daniel lo tiene muy afianzado con todos los gobernadores por su gestión. Carlos Zannini, que ha participado de todos los procesos iniciados por Néstor, ya sea los desarrollos regionales, los fondos de infraestructura, el proyecto norte grande, me da más seguridad. Por eso los acompañaremos con mucho gusto.
IB24: – ¿Qué se pone en disputa en estas elecciones nacionales?
La vieja antinomia ideológica, cultural y política que empieza con Saavedra, Rivadavia y después con Mitre, se personaliza en la frase de Sarmiento “civilización o barbarie”. Esto se aplica en la política. Civilizado, según los cipayos, son aquellos donde llega TN, Clarín y La Nación, las cuatro provincias centrales. Y los bárbaros somos nosotros, las provincias marginales. De modo que ser civilizado es ganar la capital y las provincias centrales, y bárbaro es ganar las 21 restantes. Son dos proyectos los que van a estar enfrentados. Hoy el neoliberalismo pretende crear un Capriles en Argentina, que es Macri, a partir de un libreto que viene de hace siglos, sobre la propiedad privada, la competencia, la exclusión. Hoy presenta un combate que se sabe que, si ganan, van a volver a privatizar los fondos de pensiones, YPF, Aerolíneas Argentinas; van a devolver la mano dura planteando que este gran flagelo que es la inseguridad nos azota.
Hoy el neoliberalismo pretende crear un Capriles en Argentina, que es Macri, a partir de un libreto que viene de hace siglos
IB24: – En Mendoza, por ejemplo, un espacio político ya planteó medidas de ajuste respecto a los salarios.
Sí, lo dijo. Además, la primer candidata de Macri es Patricia Bullrich, que cuando las papas quemaban le recortó el 13% a todos los jubilados, y venían con 14 años de inmovilidad, habiendo inflación. Esto es todo lo que está en juego. Ellos van a favorecer los colegios privados, quieren salud para pocos. El modelo de la capital, trasplantado a todo el país. La capital se endeudó cuatro veces más, durante el gobierno de Macri pasó a deber 7 mil millones de dolares, y no hizo ninguna obra de infraestructura de importancia; salvo el metrobus, que es una estacion de micros nada más.
Es lo que está pasando en Grecia también; ajustes por todos lados, todo para pocos. Es una filosofía de vida competitiva que el Papa Francisco denuncia diariamente y que cae en un mundo muy complejo, en el que un tercio de la sociedad está en guerra, ya sea internacional, tribal o interna; otro tercio está con grandes problemas económicos, entre ellos algunos pueblos de África, con hambrunas y enfermedades terribles. Y otro tercio de la humanidad que es progresista -y ellos llaman populista- está creciendo, justamente por desarrollar la teoría económica de Perón, de Keynes, de los grandes teóricos heterodoxos. Apelan al mismo mote de siempre, a decir que somos comunistas; pero bueno, son sus armas, junto al poder mediático.
Imaginemos lo que puede ser para el federalismo que el presidente y el vice sean de la Capital Federal; esa es su concepción, es la de Mitre también. Quieren que el país se termine en la General Paz, porque se conciben como el ombligo del mundo. También lo quisieron hacer en la provincia de Buenos Aires, con dos candidatos residentes de la Capital Federal; a última hora lo cambiaron. Macri ordenó que se cambie el vice, pero dicen que “lo designó”, mientras que Cristina “impuso” a Zannini. Pero bueno, esta es la realidad que va a enfrentar el país. Me gustaría que cualquier argentino pensara cómo estaba en 2003 y como está hoy, para definir su voto. Ni hablar si contamos los valores que hemos desarrollado, la identidad cultural, la ciencia y la tecnología. Macri piensa que no tiene sentido invertir en esto ya que lo puede comprar afuera endeudando el país. De hecho, su principal defensor es Cavallo, quien inició el gran salto a la deuda externa cuando hizo que el Estado tomara para sí las grandes deudas que los bancos privados tenían con el exterior para prestarle a las grandes empresas de la UIA.
IB24: – ¿En qué aspectos se vinculan el kirchnerismo y el peronismo?
Principalmente en la inclusión, que es uno de los apotegmas peronistas; cuando la Constitución del ’49 estableció los derechos sociales, de la niñez, de los ancianos, de los trabajadores. Nosotros concebimos al trabajo como el gran organizador social y a la ayuda social, hasta que todos tengan un trabajo digno, como eje central. Y el otro punto es la solidaridad, que distingue al peronismo, porque la doctrina justicialista es una categoría universal filosófica, de una maravillosa síntesis entre el liberalismo y el socialismo, y las deformaciones que tuvieron ambos.
La solidaridad individual es muy importante porque implica que cada argentino no se puede ir a dormir sin hacer algo por el otro; pero la solidaridad organizada, es aquella en que todos los sectores trabajan juntos por la grandeza de la Nación, que es el crecimiento macroeconómico y también por la felicidad del pueblo, que es la redistribución de la riqueza. Implica que entre el Estado en favor de los que más lo necesitan, garantizando un piso de igualdad. Lo que nos diferencia del socialismo es que nosotros creemos que siempre por encima de ese piso, sí hay lugar para el emprendedor privado, el que tenga trabajo, talento, conocimiento o suerte, se enriquezca por encima de este piso. Esa solidaridad que sólo se puede dar en una comunidad que a su vez esté organizada, es un valor superador.
Por eso, uno no entiende cómo un gran dirigente como es Hugo Moyano, pueda pedirle al 90% de los trabajadores que vayan a un paro para el beneficio del 10% que más gana; eso no es peronismo. Primero, porque el impuesto es hacia el salario alto, segundo, porque lo puso Perón, tercero, porque es un acto de solidaridad de los que más ganamos hacia los que menos ganan, y cuarto, porque en Latinoamérica todos lo aplican. El impuesto al salario alto de Argentina es el impuesto menos perjudicial para los trabajadores, pero además, los que quieren sacarlo no explican de qué modo se financiaría el Estado si el 10% de los trabajadores que ganamos más no aportamos para sostenerlo.





