Juicio a Luz y Diego: empiezan los alegatos

El juicio contra la pareja de jujeños, Luz Gómez y Diego Romero, entra en su etapa final. Hoy, a las 14, ante el Tribunal Oral Criminal 5 de Morón las partes dirán sus los alegatos. Después, está previsto que los jueces fijen la fecha de la sentencia. Las organizaciones sociales y de derechos humanos convocaron una movilización una hora antes frente a los Tribunales, en Colón y Almirante Brown. Los jóvenes están acusados del homicidio de Roberto Castillo en 2011 en Castelar. Una mochila que ellos perdieron en un remís es la única prueba de la que se aferró la policía para detenerlos y, por esto, estuvieron presos durante dos años.
Después de tres audiencias en las que declararon una veintena de testigos, esta tarde el fiscal Marcelo Varona Quinternosian y el abogado de la pareja Eduardo “Negro” Soares expondrán sus alegatos. La defensa ya adelantó que pedirá la absolución y la nulidad del proceso. Durante el debate oral quedó demostrado cómo Luz y Diego olvidaron la mochila después de hacer una compra en un supermercado. También pudieron dar cuenta de lo que estaban haciendo el día del crimen, el 1 de octubre de 2011. Además, se pusieron de relieve todas las irregularidades que se produjeron durante la instrucción. “Antes de la rueda de reconocimiento, a mi me cortaron el pelo en una celda con una maquinita”, declaró Diego entre sollozos el último miércoles. El joven tenía en ese entonces el cabello largo. El identikit del supuesto asesino mostraba un hombre con barba candado y pelo corto. Al Diego lo señalaron en la rueda después del corte de pelo.
La posición que tomará Varona Quinternosian, como representante del Ministerio Público Fiscal, es una incógnita. En las primeras audiencias del juicio mantuvo un postura acusatoria. Se encargó de poner contra las cuerdas a todos los testigos que aportó la defensa de Luz y Diego. Sin embargo, el día que ellos declararon su rictus cambió. Después del testimonio de la pareja, el fiscal pidió hablar con ellos. En un rincón de la sala charlaron los tres por un rato. El funcionario les pidió disculpas si se sintieron discriminados durante el proceso penal.
La primera semana del debate desfilaron por la sala de audiencias de los Tribunales de Morón distintos referentes sociales y de organismos de derechos humanos. En tres años la pareja sembró un amplio apoyo. Todos coinciden en que se trata de una “causa armada”.El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel presenció las declaraciones de Luz y Diego. Nora Cortiñas se sentó en la primera fila con su pañuelo blanco. Vanesa Orieta, la hermana de Luciano Arruga, estuvo en cada uno de los encuentros. Leonardo Santillán, el hermano de Darío, también participó del debate oral. Pablo Pimentel de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza (APDH) los acompañó. También estuvieron los diputados del Frente para la Victoria Horacio Pietragalla y Leonardo Grosso.
El misterio de la mochila
Las rutinas de Luz y Diego, dos jujeños que habían venido a trabajar a Buenos Aires hacía tres años, cambiaron para siempre aquel 21 de diciembre de 2011 a las 7 de la mañana, cuando un grupo de policías entró a la fuerza en la casa que alquilaban en Villa Ballester. En la DDI, de Merlo un defensor oficial les contó que los acusaban de un asesinato.
El crimen había sido dos meses atrás: una pareja había llegado a la casa de Mercedes del Valle Ríos, en Castelar, con la excusa de comprar ropa para un bebé. En realidad, habían planificado el robo. El marido de la mujer estaba durmiendo la siesta. Roberto Castillo -trabajaba de colectivero en la línea 216- salió con un revólver calibre 32 que no llegó a empuñar. La pareja sacó un arma, le disparó un tiro en la mano y dos más en la cabeza. El hombre murió en el acto y ellos escaparon.
Cuando la policía llegó al lugar a recoger pruebas encontró una mochila. Adentro había un certificado de vacunas de Zaira Romero, con fecha del 21 de septiembre de 2010. Zaira es la hija de Luz y Diego, y en aquel momento tenía dos años. Los jujeños nunca habían pisado Castelar. El día del crimen estaban en el Shopping Soleil, en Boulogne, comprando ropa. Está comprobado con testigos que perdieron la mochila con la ropa y el certificado de vacunación de su hija el 2 de julio de 2011. Además, un estudio de ADN sobre una mancha de sangre levantada a metros de la casa donde sucedió el crimen determinó que se trata de un perfil genético que no pertenece ni a Luz ni a Diego.





