Francia: Macron confisca cacerolas y responde con gases lacrimógenos

El presidente francés, Emmanuel Macron, volvió a reprimir las protestas en contra de su polémica reforma jubilatoria, que retrasa la edad de jubilación de 62 a 64 años.
Durante su visita al colegio secundario de la localidad de Ganges, al norte de la ciudad de Montpellier, el mandatario europeo presenció el momento en que la policía confiscó cacerolas para evitar protestas ruidosas y reprimió a manifestantes con gases lacrimógenos.

El mandatario liberal, de 45 años, ya fue recibido con abucheos y cacerolazos este miércoles en Sélestat, en el noreste francés, donde había reanudado sus viajes por Francia con el objetivo de defender su plan de 100 días para superar la crisis social y política que generó su reforma.
“Las cacerolas sirven sólo para cocinar”
A su llegada a Ganges, durante una conversación con el diputado de izquierda Sébastien Rome, Macron lanzó un comentario por demás irrespetuoso para con quienes rechazan la impopular reforma de pensiones: “Los huevos y las cacerolas sirven sólo para cocinar en mi casa”.

Al respecto, autoridades locales prohibieron los “dispositivos sonoros portátiles”, por lo que la Policía confiscó cacerolas a los manifestantes y los mantuvo bastante alejados de la delegación del presidente a fuerza de gases lacrimógenos.
Pese al rechazo de los sindicatos y de la gran mayoría de los franceses -según sondeos- la adoptó por decreto en marzo, al temer perder la votación en el Parlamento.
El Consejo Constitucional validó el decreto y la ley la semana pasada, rechazando impugnaciones presentadas por partidos de la oposición. Macron la promulgó al día siguiente.





