El Silencio de Guatemala

Página Popular, especial para InfoBaires24
En Centroamérica el triunfo de la Revolución Sandinista, dirigida por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1979 y el movimiento revolucionario salvadoreño dirigido por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en 1981-1992, alcanzaron una enorme difusión internacional, principalmente por la injerencia directa de los Estados Unidos.
Por el contrario, las luchas en Guatemala, con la aplicación de la “guerra sucia” quedaron prácticamente silenciadas y la historia del movimiento revolucionario guatemalteco (1960-1996) y las Organizaciones político-militares que lo conformaron a lo largo de 36 años de Guerra Popular Revolucionaria (GPR), son prácticamente desconocidas. La fuerza que alcanzara el movimiento guerrillero y su incorporación a él —por primera vez en América Latina— de los pueblos originarios, fueron hechos excepcionales, intencionadamente silenciados, ocultos y/o tergiversados, hasta nuestros días.
Debido a ello, el mundo político, los medios de difusión, el ámbito científico-social, no llegaron a conocer la verdadera magnitud de la insurgencia revolucionaria que se estaba desarrollando en ese país.
La brutal represión que diezmó generaciones enteras, la política contrainsurgente que llevó a cabo el Ejército, asesorado y financiado por los Estados Unidos, y el silencio de los medios de difusión, hicieron casi invisible ese proceso, que nunca alcanzó la divulgación necesaria e indispensable.
200,000 mil muertos, 50,000 desaparecidos fue el resultado de la aplicación de la contrainsurgencia, para destruir al movimiento armado
Hechos como la intervención organizada y financiada por los Estados Unidos en 1954, el entrenamiento de mercenarios cubanos en territorio guatemalteco (1960.1961) comprometiendo al país centroamericano, así como el intento de ocultar y acallar la sórdida injerencia y complicidad de las Administraciones estadounidenses en el genocidio que sucedió, demuestran que Guatemala ha sido víctima de una conspiración del silencio y de una deformación de su realidad a nivel internacional. Grandes intereses se han opuesto sistemáticamente a dar a conocer la verdadera situación del país.
Desde 1954 y especialmente a partir de la década del sesenta, producto de la feroz y desmedida represión y la impunidad, la sociedad guatemalteca ha vivido bajo el síndrome del terror. Actualmente, miles de ciudadanos se están manifestando en contra de la corrupción administrativa; en la Capital se manifestaron sesenta mil personas, hecho de enorme significación porque demuestra que comienza a romperse el miedo… sin embargo, apenas ha tenido repercusión mediática.





