Avanza la Emergencia PYME por todo el país

La realidad se puede tapar o hacer tapa. Las declaraciones por parte de Gobernadores, Intendentes o Concejos Deliberantes de la emergencia pyme, comercial ó ambas suceden cada semana. Luego de Santa Cruz y Luján, este viernes la Municipalidad de Ituzaingó decretó la emergencia para el comercio y para las pequeñas y medianas industrias.
En el lapso de unas semanas la Provincia de Santa Cruz declaró la Emergencia Comercial para todo el territorio. La AFIP por su parte, y debido a esta iniciativa, suspendió por 6 meses las ejecuciones fiscales.
En la Municipalidad de Luján, el concejo deliberante, profundizó el pedido de Emergencia Textil que impulsamos en Febrero y redujo un 50% las tasas municipales para las empresas textiles del distrito.
Este viernes, impulsado también por esta organización, la Municipalidad de Ituzaingó decretó la Emergencia del Comercio y para las pequeñas y medianas industrias promoviendo también una reducción de los impuestos municipales.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos – INDEC – informó que la capacidad industrial utilizada está al 65,1%, menos que el mes de Julio y en línea con el promedio del año 2016 que fue del 64%. Hablar de recuperación para las empresas que vivimos del mercado interno es, por lo menos, apresurado.
Recordamos que estamos a la espera del tratamiento de la Emergencia PYME en el Congreso Bonaerense y en el Congreso de la Nación.
Los representantes del pueblo, nacionales, provinciales y municipales, deben asumir el compromiso de reconocer institucionalmente el difícil momento que atraviesan las empresas nacionales pymes.
Es imprescindible que, aún en época de elecciones, las prioridades sean el trabajo y la producción. Es más, es imprescindible que todos los candidatos que superaron las elecciones primarias se manifiesten a favor del trabajo y la producción nacional ó a favor de la especulación financiera y la apertura indiscriminada de la importaciones. Luego de 20 meses de recesión económica no hay margen para el marketing político sin sustancia.





