Yofra: «Vicentín paga a los algodoneros con vales de comida, parece la forestal en 1930»

El secretario general de la Federación de Aceiteros, Daniel Yofra, explica a Infobaires 24 que los trabajadores reclaman la intervención del Estado en la empresa Vicentin para que se garanticen los puestos de empleo y los salarios. Además denuncia que en la fábrica algodonera Avellaneda ubicada en la localidad santafesina de Reconquista -que es propiedad de la firma Vicentín- se pagan parte de los salarios con vales que solo pueden usarse en los negocios de la empresa.
«Más allá de los detalles legales lo que queremos es la intervención del Estado para garantizar los puestos de trabajo. Esa es la única certidumbre que buscamos», afirma Yofra.
-Como representante de los trabajadores ¿usted prefiere la intervención de Vicentin o la expropiación?
-Creo que después de la intervención viene la expropiación. No sé cuáles son las formas legales de quedarse con una empresa que está concursada y a punto de quebrar. Más allá de los detalles legales lo que queremos es la intervención del Estado para garantizar los puestos de trabajo.
-¿Cuál es la situación de los trabajadores de Vicentin?
-Ellos están tranquilos. Hasta hace unos meses, cuando no había intervención del Estado, había mucha preocupación debido a que se adeudaban composiciones salariales y existía una incertidumbre, porque no se sabía que iba a pasar. No había representantes de la empresa que dieran explicaciones. Hoy la situación está latente, en donde el hecho de que haya intervención del Estado por más que no se haya profundizado deja a los trabajadores en una posición de mejoría, porque el Estado está al tanto de lo que ocurre en una empresa que debe muchísima plata a todos los argentinos.

-¿En qué situación están los 430 empleados de la Algodonera Avellaneda?
-Es una empresa que viene de hace mucho tiempo con salarios bajos, que paga una parte con dinero y otra con vales de comida que ellos mismo te proveen. Te dan un vale para que compres en su negocio, es como La Forestal hace cien años atrás. Ellos atraviesan una difícil situación, porque en su momento fueron silenciados por su gremio que era textiles y que ahora pasó a ser Aceiteros de Reconquista. Ellos tienen un salario que los condena a la pobreza en una empresa que es rica. Cobran entre 20.000 y 25.000 pesos.Ellos están luchando, nosotros esperamos que el gobierno nacional o el gobierno provincial intervenga para que las familias de esa empresa no se sigan muriendo de hambre.
-A lo largo de sus años como representante sindical, ¿qué irregularidades vio dentro de la empresa?
-Nosotros no tuvimos inconvenientes para cobrar en término. Nunca tuvimos una participación activa como sindicato, Vicentinn durante más de 30 años no tuvo dirigentes sindicales. La empresa se vio favorecida por esta situación y molesta cuando apareció la representación sindical. Los problemas en la firma comenzaron cuando la empresa se declaró en estrés financiero, ese fue el momento bisagra. Hay sectores que están peores que la aceitera Avellaneda que representamos nosotros, porque esta empresa siguió trabajando, el resto está parada.





