Timerman asistió a una reunión en la Misión Permanente de la Argentina en ONU

Héctor Timerman mantuvo una reunión de trabajo en la Misión Permanente de la Argentina ante Naciones Unidas en Nueva York, con el equipo de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), que es encabezado por la jefa de la oficina de dicho organismo, Chantal Line Carpentier.
La Unctad, que oficia de Secretaría del Comité Especial, coincidió en la importancia de debatir los asuntos relacionados con crisis de deudas soberanas, enfatizando que las Naciones Unidas son un ámbito adecuado y legítimo, y que cuenta con organismos especializados para asesorar y proponer cursos de acción a los Estados miembro que enfrentan desafíos estructurales en materia económica y financiera.
En ese marco, el canciller Timerman reafirmó el compromiso de la Argentina para trabajar constructivamente en el marco de las Naciones Unidas a los efectos de poner fin al accionar inescrupuloso de los fondos buitre y lograr un amplio apoyo en la comunidad internacional para adoptar un marco legal multilateral que contenga y codifique un conjunto de principios aplicables a las reestructuraciones de deuda soberana.
Durante la jornada, Timerman también mantuvo una reunión de trabajo con el embajador Sacha Llorenti Soliz, presidente del Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana.
El objetivo de la reunión fue evaluar lo realizado por el mencionado Comité Especial en sus dos primeras sesiones de trabajo (febrero y abril de 2015) y repasar la agenda en vistas a la próxima sesión que se llevará a cabo a fines de junio próximo en las Naciones Unidas, en la que se prevé contar con un documento que sirva de base al proyecto de resolución que será presentado para su aprobación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas este año.
El Comité Especial sobre Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana, creado por resolución 68/304 de Naciones Unidas, aprobado en septiembre último, está abierto a la participación de todos los Estados Miembros y Observadores de las Naciones Unidas y tiene como objetivo proponer principios y cursos de acción aplicables a las crisis de deuda soberana y sus reestructuraciones. Esta resolución, que surgiera como una iniciativa argentina, fue impulsada por el Grupo de G77 y China.
En la reunión se destacaron los avances logrados hasta el momento y la importancia de seguir trabajando en pos de un documento final que contribuya a encontrar soluciones eficaces, equilibradas y justas a los procesos de reestructuración de deudas soberanas.
En este marco, el embajador Sacha Llorenti Soliz señaló la unidad del G77 y China en este tema, el que es considerado fundamental para que los países en desarrollo puedan lograr un crecimiento sustentable con inclusión social.





