Tecnofascismo corporativo para someter al mundo

Escribe Alejandro C. Tarruella
Todo en pocas manos
La pandemia es además de todo, un ensayo para someter la voluntad de miles de millones de personas. Las corporaciones navegan en la visón siniestra de la Alemania de Hitler, la estudian y la proyectan. Un modo, sencillo y casero, se desarrolló en la Argentina con la Gestapo de Macri, María Eugenia Vidal, Conte Grand, Ritondo, Arribas y otros. Se estima entonces, que en tiempos turbulentos, se realiza una campaña goebbeliana de manipulación e intoxicación para desinformar a poblaciones presuntamente infantilizadas que no pueden discernir la ficción de la realidad. Lo otro que se señala, es que pandemia mediante, se procura pasar de esta etapa del capitalismo buitre para hacerlo a la medida y según órdenes de una élite plutocrática sin país ni principios.
Una serie de pensadores, entre los que hay que citar al alemán Ernest Wolf, que ha presentado batalla frente a la embestida corporativa, a Robert Kennedy Jr., Agamben, Paul Schreyer y otros, indican que la etapa se caracteriza por la formulación de un sistema de tinte totalitario emergente del Foro Económico Mundial, que hoy opera en Davos, y se subraya que hay un fundador de la corriente. Se trata de Klaus Schwab, eugenista “legalizado” por el sistema que trae elaboraciones cuestionadas hasta el cansancio, teorías antojadizas sin ningún otro fundamento científico que la exclusión y el racismo de la Alemania de 1935. Es el fundador del Foro de Davos que promueve el “transhumanismo”, que consiste en integrar la nanotecnología en el cuerpo humano para que las personas sean controlados a distancia por las corporaciones y el Estado. Ron Paul, medico de EE.UU, cuestionó el sistema y dijo que “En la propuesta de Schwab para la vigilancia [de todos los ciudadanos] se incluye su idea de utilizar escáneres cerebrales y nanotecnología para predecir, y si es necesario, prevenir, el comportamiento futuro de los individuos. Esto significa que cualquier persona cuyo cerebro sea “escaneado” podría ver sus derechos [constitucionales] violados porque un burócrata del gobierno determina que el individuo va a cometer un delito”. Un sistema del tipo de policía bonaerense pero a través de la tecnología y masificado por ella.
Wolff estudio con detalle la crisis de la pandemia que llevó al mundo a un estado que se denomina “sicótico corona” y duda respecto de que la misma, sea producto de una planificación. No es descabellada la idea desde el momento que ha habido menciones a la pandemia en la realidad virtual, donde opera la inteligencia de las grandes potencias. El escritor Dean R. Koontz publicó una novela en 1981, en la que describía la pandemia con raras coincidencias con la actualidad. Dean R. Koontz contó en “Los ojos de la oscuridad”, aspectos del mundo del siglo XXI, “alrededor del año 2020”, y en la versión de 2008, se lee sobre la irrupción de un arma biológica denominada “virus Wuhan-400” y se habla de esa ciudad china de Gorki, en Rusia como bases del lanzamiento de la pandemia. Resulta curioso que en EE.UU se supiera tanto y no se hiciera nada para evitarlo, siendo ellos “defensores del mundo” como se observa en la profusa realidad virtual y en los personajes clásicos del comic. ¿Se trató de una novela o de una acción de inteligencia? A esto apunta a lo que señala Wolff.
Wolff se halla en vías de demostrar con pruebas y documentos, lo que afirma y en tanto, encuentra que hay una serie de señales que van en ese camino y sin retorno. Algunos seguidores de la línea del pensador alemán, como Carlos Fazio, en “La Jornada” de México, traen a recuerdo lo dicho por el ex presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, quien reflexionó con rara sabiduría al decir: “Nada sucede accidentalmente en la política. Y cuando algo sucede, puedes apostar que fue exactamente planeado de esa manera”.
Así Wolff expone los sucesos de este tiempo, que carecen de antecedentes en la historia de la humanidad y no puede ser referidos a anteriores crisis como las de la “peste negra”, que precedió al Renacimiento, o la “gripe española”, originaria de Texas a fines de la primera guerra europea llamada guerra mundial. Señala que millones de personas fueron “sometidas a un régimen coercitivo que emite sucesivas medidas ininteligibles, absurdas y contradictorias para “prevenir” la enfermedad (ver “Descubriendo la narrativa alrededor del coronavirus: ¿Se planeó todo cuidadosamente?”), y afirma que éstas fracasaron y causaron un desastre tras otro: la logística global está en crisis y las cadenas de suministro rotas; se pierden cosechas y el abastecimiento de alimentos y semiconductores esenciales escasea, mientras se quitaron a las personas sus derechos de asociación y libertad de expresión y viajar”, señaló Fazio (“La Jornada”, México, 24 de enero de 2022).
Contagios, Google, ganancias
Hay dos indicadores que hablan de la época, el freno de la producción mundial y el hecho de muchos médicos de excelente nivel de experiencia, indican que la situación es más grave que al principio de la pandemia lo cual, no es negativo a los efectos de las ganancias fabulosas de las corporaciones, en particular las que manipulan laboratorios. ¿Cómo puede ser que en la etapa ómicron, se manifieste que una de las mejores consecuencias del mismo lleva a proponer el contagio masivo para superar la pandemia? Al mismo tiempo, la estrategia de hoy consiste en no resguardarse más para que al expandirse el virus, se acelere su final. ¿Qué evidencia científica existe, en que se basa la predicción?
A su vez Google, con base en Alphabet, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft (las Gafam) y los denominados administradores de activos que son BlackRock, Vanguard, State Street y Fidelity, sostienen el juego de títeres para entretener a sus súbditos. Wolff estableció que la capitalización de mercado de las Gafam, dedicadas a tecnología de la información, llega a los 9.1 billones de dólares. La cifra está por sobre el PIB bruto de Alemania, Francia e Italia, que juntos alcanzan a reunir 8.6 billones de dólares. Los cuatro administradores de activos operan hoy 33 billones de dólares, suma que duplica el PIB de las 28 naciones de la Unión Europea. El PBI de la UE llega a los 15.7 billones. Y por eso, establece que en el final presunto de la pandemia, el complejo financiero-digital se ha convertido en el centro del poder global y su intención reside en gobernar el mundo mediante el uso de la tecnología generan el grado de miedos necesarios para dominar a sus habitantes haciéndoles saber quien manda sin importar costos, métodos o sucesos por cruentos que sean.
De ahí que las diferentes crisis parecen hoy programadas con un objetivo. Es decir que tienen fórmulas que anticipan los hechos, como la novela sobre la pandemia. No escatiman para ellos, colapsos financieros, guerras locales e incluso, un recurso que el sistema desarrolla en Argentina y que es la hiperinflación, herramienta de hostigamiento destinada a someter a través del saqueo de los bienes de un país y sus habitantes. Este sistema se profundizó desde marzo de 2020, al anunciar la OMS la pandemia que, por lo visto, es una herramienta financiera letal para los pueblos.
Wolff señala que para alcanzar sus objetivos, esos “dueños del mundo” prevén destruir la actual economía para sustituirla por un sistema sostenido en los Bancos Centrales controlados por las Gafam, para eliminar el dinero circulante, que da poder al ciudadano común, y sustituirlo por el digital manipulado por las corporaciones. El ensayo ya se realiza con el control bancario de las cuentas personales. Los bancos determinarán los estados de cuentas, impondrán penas como una policía financiera y harán de la democracia un guiñapo.
Wolff recomienda el libro de Schwab, “The Great Reset” (“Covid 19. El gran reinicio”), publicado en junio de 2020, donde se explica el modo en que el Foro de Davos, a través de herramientas como la Asociación Pública Privada (APP), va manejando los hilos en función de lo que Mussolini definía como el “corporativismo autoritario”, que hoy sería una asociación de las corporaciones con los estados para manipular la suerte de las debilitadas naciones.
Si se consulta el libro de Klaus Schwab y Thierry Malleret “The Great Reset” (“Covid 19. El gran reinicio”), de junio de 2020, dice Wolff, se verá que contiene las instrucciones exactas sobre cómo el Foro de Davos, cuyo estandarte es la Asociación Público Privada (APP), ha utilizado el covid-19 para destruir el mundo y construir un nuevo sistema, el sueño de Mussolini: el “corporativismo autoritario”, encarnado ahora en la asociación entre los grandes consorcios y el Estado. Se verá además, que del control de la enfermedad al control absoluto de la ciudadanía no habrá límites para saber absolutamente todo, a través de los mecanismos tecnológicos, acerca de una persona. Desde lo que piensa a lo que hace pasando por su estado de salud. No habrá más libertad individual para los pequeños actos, ni vida cotidiana. Las corporaciones determinaran las coordenadas de la vida de las personas sin necesidad de grupos, familia, encuentros, sino un mecanismo permanente de vínculo con las herramientas tecnológicas de las corporaciones.
Schwab promueve la eugenesia como Churchill, como ministro del interior británico en 1910 cuando promovió “el confinamiento, la segregación y la esterilización de una clase de personas descritas contemporáneamente como los ‘débiles mentales’” a través de una Sociedad Internacional Churchill que abogaba por “la mejora de la raza británica”.
Sin embargo, afirma que el plan de la plutocrática está condenado al fracaso por varias razones. La principal: la narrativa sobre un virus mortal como amenaza existencial para la humanidad no puede sostenerse a largo plazo. El paquete de mentiras mediáticas atestigua, no su fuerza, sino sus debilidades; como “la pandemia de los no vacunados”, que declara a las personas sanas como enemigo público número uno. Wolff dice que las élites no actúan conforme a las reglas de la razón sino por codicia y poder. Un poder que no se basa en el dinero, sus posesiones y armas, sino en la “ignorancia” de la mayoría de las personas. Por eso llama a impulsar una “campaña de esclarecimiento” para exponer todas las mentiras del complejo financiero-digital y mostrarle a la gente por qué y por quién están siendo engañadas.
Klaus Schwab y Thierry Malleret “El gran reinicio”
https://www.resumenlatinoamericano.org/wp-content/uploads/2021/01/El-Gran-Reinicio-Klaus-Schwab-Mauricio-Castillo-Videla-1.pdf





