Stella Calloni estima que la cumbre del G-20, no dejará mucho más que un rechazo popular, exento de expectativas

Redacción Infobaires24
El pueblo da la espalda
La reconocida periodista y escritora argentina Stella Calloni, estimó que el encuentro del G20 en Buenos Aires, se realiza “entre el rechazo popular y sin grandes expectativas”, según lo expresó en el título de su nota publicada este sábado 1° de diciembre en el diario mexicano, “La Jornada”. Señaló que el arribo de líderes como Donald Trump y Xi Jin Ping, Estados Unidos y China respectivamente, se realizó bajo medidas de seguridad semejantes a un ejercicio de guerra. Estilo que imprimió la responsable de la seguridad, Patricia Bullrich, a quien agradan los tintes agresivos, el lenguaje controvertido y negador de los movimientos y líderes populares, cosa que comparte Mauricio Macri. Se trata de una cumbre, expresó Calloni, “en la no se espera que se resuelvan los problemas más complejos y se superen una serie de diferencias cada día más profundas entre algunas de las naciones participantes. También subrayó que fue suspendido el encuentro de Trump con su par ruso, Vladimir Putin, “por el tema del nuevo conflicto entre Ucrania y Rusia. La delegación de Kiev aprovechó para denunciar las agresiones de Moscú”.
Para Calloni, hay más parafernalia y show que al presidente Macri, visiblemente demacrado y envejecido ante las cámaras, pretende utilizar con destino a ocupar la primera plana de los medios y eludir la difícil situación económico social del país. La periodista, que ha realizado cientos de coberturas en todo el mundo, y es corresponsal de “La Jornada” en Buenos Aires, expresó que “Los analistas más importantes no esperan grandes resoluciones, pero sí advierten sobre varias asperezas en el clima reinante, especialmente después de que Trump planteó su posición negativa al tema del medio ambiente. En tanto, continúa el rechazo popular a la cumbre, que aparece como una burla del gobierno ante la situación económica y social, especialmente después de que este día el presidente Mauricio Macri, en un encuentro con su par francés, Emmanuel Macron, recordó la necesidad de una nueva reforma laboral, que todo el sindicalismo y la oposición rechazan”.
Entiende que debido a que “la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, autorizó a las fuerzas de seguridad usar armas de fuego en el transcurso de la cumbre (entre este viernes y el sábado) ante situaciones de peligro inminente de ataque con armas letales contra los líderes mundiales, pero también, como se denuncia, contra manifestantes si se desborda cualquiera de las marchas que se realizarán”, se enfrenta con la oposición encabezada por el peronismo y el kirchnerismo, más grupos de izquierda, en razón de que ese tipo de resoluciones deben tener el aval del Parlamento. Lo cierto es que con disposiciones de ese tipo, el gobierno se aleja cada vez más del Estado de Derecho.
Historia en dos ciudades
“Así, dos ciudades conviven aquí como si se hubiera abierto una enorme grieta entre la zona elegante, donde se celebrará la Cumbre del G-20, por donde pasan grandes limusinas y largas caravanas de automóviles con los dispositivos de seguridad de cada una de las delegaciones; ya han llegado la mayoría de los presidentes y jefes de Estado, custodiados por más de 25 mil uniformados”, sugirió en su análisis. Recordó Calloni a los mexicanos, que “Cuando llegó el presidente de Francia, y a pesar de esta enorme organización, se le vio desconcertado, al igual que su esposa, al salir del avión y observar que nadie lo esperaba. La vicepresidenta Gabriela Michetti fue designada para recibirlo, pero llegó cuando Macron salía del Aeropuerto de Ezeiza y debió correr tras él, escena que el humor popular bautizó como mujer al borde de un ataque de nervios recordando la película de cineasta español Pedro Almodóvar”, agregó observando uno de los papelones más notorios que sufrió la Cumbre. Macrón fue recibido por empleados técnicos de la aerolínea nacional al salir del avión y al bajar la escalera, cuando la vice de Macri no llegaba.
La periodista aludió al humor que estos episodios generaron en las redes y recordó que la ministro Bullrich, en su búsqueda de enemigos, identificó objetos sospechosos en las calles, como un bolso de pollo para cocinar, que hizo estallar la policía ante la hilaridad de la población. También recordó que en una reunión del ministro Nicolás Dujovne, con eventuales inversionistas en el Centro Cultural Kirchner, hubo un corte de luz por 40 minutos, y la reunión fu visitada por bomberos y policías. Señaló que el gobierno desalojó de las calles de Buenos Aires a “casi 8 mil familias que viven en las calles y que fueron desalojadas violentamente por la policía en horas recientes”. “Si hay hambre que no se note”, pudo ser el axioma de Macri.
112 millones de dólares
Calloni retomó la información que dio a conocer “Marcelo Rielo, del portal Política Argentina”, que permitió saber que “el gobierno utilizó 112 millones de dólares para organizar la cumbre”. “Con esos 112 millones de dólares que Macri gastó en esta cumbre se podrían construir cuatro hospitales de alta complejidad, 44 escuelas públicas o 32 centros culturales”, expresó. Escribió que el horizonte argentino es “dramático cuando los hospitales están desmantelados, las escuelas públicas fueron cerradas por estar en pésimas condiciones, y miles de personas recurren a comedores populares que existen por la solidaridad de vecinos”. Al mismo tiempo, “La alta jerarquía de la Iglesia católica advirtió sobre la grave situación social” mientras Macri compra armamentos por 160 millones de dólares a Trump y por 49 millones a Israel. Es por eso, que la experimentada periodista, analizó que la cumbre no dejará mucho más que la vista de una exhibición sin resultados para un país saqueado y empobrecido por el gobierno de Mauricio Macri.





