Sale a la luz otro negocio de la familia Cariglino en Malvinas Argentinas

Con el amparo de gobernar el municipio durante tantos años, los Carigilino compraban tierras a bajo precio para luego construir condominios de alta gama y enriquecerse. La nueva gestión local permitió transparentar las oscuras maniobras que se hacía con el aporte de los vecinos y vecinas de Malvinas Argentinas.
Como si fuera un emprendimiento familiar, los Cariglino desarrollaron durante los 20 años que gobernaron el distrito de Malvinas Argentinas una maquinaria desde lo legal y lo ilegal para apropiarse de lo que se les ocurría, como la tierra de los propios vecinos a los que decían representar.
Mediante un mecanismo de “apriete”, forzaban a propietarios de tierras a vender a precio vil tierras ubicadas estratégicamente en zonas con un gran potencial para ser explotadas al máximo. Entonces, compraban las tierras a través de un apoderado, arreglaban con la misma Municipalidad un plan de pago por impuestos vencidos y se hacían cargo de la tierra.
Esta operatoria sucedió en un terreno ubicado en José León Suárez y Kennedy, en Los Polvorines, valuado en más de 7 millones de pesos al que llamaron “Chacra Castellano”. Por intermedio de un apoderado llamado Daniel Edgardo Dumont, tío de Sebastián Dumont periodista y empleado de la gestión anterior, como socio gerente de la empresa 1010 SRL, Roque Cariglino y su hijo Maximiliano, se hicieron del terreno y ni siquiera se preocuparon por ocultar sus nombres, tal como figuran como propietarios en un documento al que tuvimos acceso.

Cuentan que esto viene de hace rato y el emprendimiento iba camino a ser un éxito pues contaba con la autorización directa del propio Jesús Cariglino, pero se truncó cuando no pudo lograr la aprobación en el Honorable Concejo Deliberante.
Si uno pasa por las cercanías del terreno, aún hoy se puede ver el cartel donde prometen la construcción de unidades de 2 y 3 ambientes, seguridad privada y todos los servicios. Un antiguo dueño de parte del terreno, que no quiere revelar su identidad, comentó que “no tenían intenciones de vender, pero tuvimos que hacerlo”.

Dicen que este no sería el único caso que podría salir a la luz, pues la manera en que se apropiaban de terrenos se repitió a lo largo de los años. Era un negocio redondo que parece que no están dispuestos a perder. La familia Cariglino se quedaba con un terreno del municipio que gobernaban, lo aprobaba el propio intendente y lo explotaba su hermano y su sobrino. Suena increíble, pero en Malvinas varios saben que es real.
Sin embargo y a pesar de haber perdido las elecciones en el distrito, los Carigilino ya encontraron otra forma de continuar con sus negocios. Solo así se explica que en la distribución de las comisiones en el senado Bonaerense, al senador Roque Cariglino se le haya asignado la de Organización Territorial y Vivienda.





