“Queremos salir de ese pacto silencioso que encubre, que rodea al abuso y el acoso”

Danila Suárez Tome, profesora de Enseñanza Media y Superior en Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires, expresó su pensar sobre la discusión entre el movimiento #MeToo y el manifiesto de artistas francesas que lo cuestionó.
“Creo que tiene que ver con lo que encontraban erróneo en el movimiento que tiene que ver con adscribir a ciertas expresiones o conductas masculinas en el mote de acoso. El manifiesto le pifia bastante porque no comprende como acoso por ejemplo el piropo, o la seducción y se refugian en la retórica del puritanismo, de era victoriana, para decir que lo que se está diciendo desde el movimiento “MeToo” es la impugnación de una sexualidad libre. Como si fuera un movimiento moralista y no contra la violencia y el abuso”, expreso.
Consultada respecto a la reacción del grupo de mujeres artistas, Suárez Tome señaló que “es normal” que surjan “ciertas resistencias”.
“Lo que se busca cambiar es eso: hay que dejar atrás eso que exculpa a los hombres de cualquier acto de acoso”
“Le hablan a mujeres mismas como diciendo ‘Uds. son unas puritanas, están llevando adelante una cacería de brujas’. Es inoportuno pero es una resistencia esperable. Un intento de sostener un cierto modo de afectividad y sexualidad, y de vida colectiva. Hay un dato de brecha orgásmica en parejas heterosexuales: las mujeres que llegan al orgasmo son muy pocas. Entonces no solo hay acoso, no solo hay abuso, hay una generalidad en las mujeres heterosexual a vivir una sexualidad muy chata ¿entonces en nombre de qué libertad sexual están hablando?”, agregó.
Por otra parte, en diálogo con Agencia Paco Urondo, marcó que este tipo de expresiones tiene como objetivo defender “a estos supuestos varones torpes”.
“Ellas ponen que se castiga la torpeza del varón, que no sabe acercarse a la mujer. El tropo* de la torpeza del varón lo ha eximido de un montón de responsabilidades. Justamente con el MeToo y el feminismo se da voz a la mujer para que exprese la violencia en la que vive a diario (donde sea)”, añadió.
Y concluyó: “Lo que se busca cambiar es eso: hay que dejar atrás eso que los exculpa de cualquier acto de acoso”.





