Nueva audiencia con los buitres en Nueva York

El encuentro tendrá lugar este miércoles a las 10 de la mañana (mediodía en la Argentina) en el piso 17 de los tribunales de apelación ubicados en Foley Square, al sur de la isla de Manhattan.
Tanto los abogados de la Argentina como los representantes de los fondos buitre tendrán 15 minutos para presentar sus argumentos orales ante los jueces.
Los letrados del estudio Cleary Gottlieb, que representa a la Argentina, ingresaron una apelación a la Corte del Segundo Circuito, en referencia a la decisión adoptada por Griesa en septiembre de 2013, en la que -en respuesta al pedido de los fondos buitre- ordenó a una serie de bancos la producción de información sobre bienes del país.
Esta acción de solicitar información, conocida como “discovery”, ya fue abordada por la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos en su decisión de junio de 2014.
No obstante, en aquella oportunidad el fallo estuvo enmarcado en la causa denominada “discovery global”.
El máximo tribunal analizó entonces temas relacionados a la Ley de Inmunidad Soberana de Estados Unidos (FSIA, en inglés) pero dejó sin resolución otros puntos que habían sido presentados por la Argentina.
Ante ese escenario, los abogados del país apelaron la decisión de Griesa y ahora serán escuchados en la audiencia de mañana donde harán la presentación formal de los argumentos que quedaron sin ser resueltos.
En un documento enviado en el mes de mayo a la Corte de Apelaciones, el abogado de Cleary Gottlieb, Carmine Boccuzzi, sostuvo que las demandas de discovery presentadas por los fondos buitre NML, EM y Aurelius tienen un objetivo último centrado en el ‘acoso‘ y cuestionó el accionar del tribunal distrital al habilitar dicha medida.
‘Las demandas de ‘discovery° de los demandantes son acoso, así de simple, y su especulación de que pudiera surgir información que de alguna manera está conectada a la ejecución de sentencias, está muy lejos de apoyar adecuadamente sus demandas‘, afirmó Boccuzzi en el escrito con fecha del 22 de mayo.
El letrado aseveró además que los pedidos de ‘discovery° ‘violan de la misma manera las Convenciones de Viena, las Normas Federales y los precedentes de esta Corte‘.
Por último, en la presentación de 31 páginas, Boccuzzi aseguró que ‘la corte distrital abusó de su discreción porque la orden viola los requerimientos legales establecidos por esta corte y las normas federales y de Nueva York, de que las solicitudes de ‘discovery° de los demandantes sean prudenciales, proporcionadas y en ayuda de satisfacer las resoluciones judiciales de los demandantes‘.
En el Palacio de Hacienda estarán muy atentos a lo que suceda este miércoles en Londres, donde el juez británico Guy Newey emitirá una declaración en favor de los que perdieron en el tribunal de Nueva York y no precisamente Argentina, sino los fondos de los eurobondholders, liderados por Quantum Partners cuyo titular es el financista húngaro-estadounidense George Soros y Hayman Capital Master presidido por el multimillonario de Texas, Kyle Bass.
George Soros con Quantum Partners, y los fondos de otros peso pesados, Master Fund Knighthead y Hayman Capital, solicitaron a Griesa el pago de sus bonos del canje que se encuentran congelados y que ascendería a 226 millones de euros (u$s 280 millones), y además iniciaron un juicio paralelo en Londres contra el fallo de Griesa.
El litigio contra el fallo del juez Thomas Griesa por parte de Soros comenzó luego que Griesa rechazara el pedido de bonistas europeos de liberar los pagos que realizó la Argentina y que se encuentran congelados en el Bank of New York (Bony) a inversores del canje que tienen títulos bajo ley europea.
Los eurobondholders le habían enviado una carta Griesa alertándolo de las opiniones preliminares de la justicia inglesa, que resultaron desfavorables a la acciones del Bank of New York -que retuvo el pago a bonistas europeos del canje efectuado por la Argentina-, y a las consecuencias del fallo del magistrado estadounidense.
Allí le habían alertado que el juez ingléz Guy Newey, quien lleva la causa en Londres aún no resuelta, consideró que “el estado actual de las cosas es ’bastante lamentable” porque pretende prevenir indefinidamente a los tenedores de bonos en euros de obtener el acceso a dinero que había sido contractualmente adeudado a ellos y al que ahora se verían con derecho a ser beneficiados”, según la carta enviada a Griesa.





