Mariano Recalde ratificó el intento de soborno millonario para frenar ley contra los tickets canasta

El titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, ratificó la denuncia que hizo en 2007: dos empresarios le ofrecieron 20 millones de dólares para frenar una ley que proponía terminar con el sistema de bonos.
Durante dos horas Mariano Recalde, titular de Aerolíneas Argentinas, recordó lo que sucedió durante los últimos meses de 2007. En aquel momento, y mientras se desempeñaba como asesor de su padre, el diputado Héctor Recalde, en el Congreso nacional, fue víctima de un intento de soborno. El dinero ofrecido esa para que su padre apoyara un cambio en la legislación vinculada a los denominados tickets canasta. “Creo que está bien claro que hubo un intento de soborno para frenar una ley a favor de los trabajadores y beneficiar a un grupo multinacional que hacía un negocio redondo con la plata de los trabajadores y del Estado”, dijo a Infojus Noticias tras la audiencia en los tribunales federales de Comodoro Py.
En la audiencia, frente al Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2, Recalde ratificó el millonario intento de soborno. De cerca lo miraba Miguel Gutiérrez Guido Spano, uno de los dos acusados en el caso. Gutiérrez Guido Spano está acusado por el delito de “cohecho activo”, a raíz del intento de soborno para «cajonear» o cambiar el proyecto de ley que incorporaba al salario –como un concepto “no remunerativo”- el monto percibido como ticket canasta.
La declaración de Recalde fue la primera de la jornada. Volvió sobre esos días de 2007 en los que se trabajaba para hacer remunerativos, los tickets canasta, que por entonces generaban un negocio millonario. «Cuatro millones de pesos al año se movían en ticket canasta, eran sumas que no aportaban al sistema de seguridad social» explicó. Y agregó que había «interés de empresas periodísticas en que no se avanzara con la ley porque eran empleadoras y el proyecto beneficiaba a los trabajadores».
Cuatro millones de pesos al año se movían en ticket canasta, eran sumas que no aportaban al sistema de seguridad social.
También contó cómo se llevaba a cabo el trabajo en el Congreso, las reuniones de comisión, los debates y cómo habitualmente se invitaba a las comisiones a los sectores interesados.
Gutiérrez Guido Spano llamó a Recalde y en una primera reunión habló del tema de frenar la ley, sin mayores precisiones. Tras el encuentro Mariano habló con su padre, Héctor, quien decidió denunciar el hecho y fueron al estudio de abogados Wortman Jofre, quienes se encargaron de seguir los protocolos en este tipo de casos e implementar la tecnología necesaria para grabar el soborno. Fue así cómo se preparó todo para una segunda reunión. La reunión se dio en el estudio laboralista de Recalde padre, en el que también trabajaba Mariano, a la par que era asesor de la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados.
Recalde recordó como, en referencia al proyecto de ley, Gutiérrez Guido Spano le dijo que había “tres propuestas con un nombre diferente: bicicleta, pick up o Mercedes Benz». Según detalló Recalde, la “bicicleta” implicaba un pago de 10 mil dólares por cada mes que el proyecto estuviera cajoneado. La segunda propuesta, «Pick up», contemplaba «dejar todo como estaba con una reforma que no cambiara» el sistema de ticket que regía hasta entonces. Y la «Mercedes Benz», que ofrecía «presentar un proyecto de ley distinto, que obligara a las empresas a pagar con tickets a los trabajadores». En esta última opción se les ofrecía dos millones de dólares por cada paso de avance del proyecto de ley: «dos millones por presentarlo, dos millones si pasaba a comisión, otros dos si se aprobaba en Diputados», en una propuesta que llegaba hasta los 20 millones de dólares, recordó.
El titular de Aerolíneas Argentinas, ratificó el intento de soborno por una suma millonaria ofrecido a su padre, el diputado nacional Héctor Recalde, para frenar una ley que perjudicaba a las empresas de ticket canasta en el 2007.
Durante más de una hora esas filmaciones fueron reproducidas en la audiencia. Lo mismo sucedió con una serie de audios de conversaciones telefónicas que Recalde también grabó durante los primeros días de noviembre de 2007.
Después fue el turno de la defensa, a la que durante varios pasos de la declaración de Recalde, Gutiérrez Guido Spano le pasó papeles con anotaciones que iba haciendo. Las preguntas fueron vagas, tras las imágenes que fueron concretas. Le preguntaron a Recalde sobre cuestiones técnicas de la filmación y luego, en un intento de desligar a su defendido, le preguntaron sobre el rol de Gutiérrez Guido Spano. La respuesta de Recalde despertó varias sonrisas en la sala: “No soy abogado penalista. El rol que tuvo fue el que se vio”, concluyó.(Infojus)





