El manual de Durán Barba para las redes sociales

Desde el gobierno rechazan utilizar la pauta oficial con la excusa de que se comunican a través de las redes sociales. En efecto, medio centenar de personas se ocupa de cuidar la imagen presidencial en Facebook, Twitter e Instagram.
Uno de los frentes más sólidos de la campaña presidencial de Mauricio Macri fue, sin dudas, el de las redes sociales. Desde viralizar su imagen con la frase «yo lo voto» hasta ubicarse en las primeras tendencias a nivel mundial: todo estuvo cuidadosamente pensado y programado por su equipo de comunicación.
Las operaciones fueron exitosas: la cuenta de Facebook del mandatario argentino cosecha 3.880.000 «me gusta» -superando al de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, apenas por debajo de los 2 millones- y se calcula que sus publicaciones tienen un alcance de hasta 10 millones de usuarios.
Según dio a conocer el diario Perfil, la tropa encargada de llevar adelante esta estrategia está liderada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña. El funcionario coordina a un grupo de aproximadamente 40 personas -en su mayoría, menores a 35 años- quienes se encargan del manejo de las cuentas de la Casa Rosada, la personal del presidente y las campañas de políticas públicas.
Además -y aunque no lo reconocen oficialmente- el gobierno cuenta con un ejército de «robots», «trolls» y «fakes»: miles de cuentas truchas que se encargan de viralizar cada uno de los mensajes de las cuentas oficiales, montar operaciones políticas y expandir una contraversión de cada noticia que ensucie la imagen del presidente o de algún funcionario oficialista.
Debe aclararse que el éxito del gobierno en esta materia no es solo gracias a la creatividad de sus colaboradores: se trata de uno de los ejes donde más dinero se invierte
Aunque la ex presidenta solía -y suele- expresarse a través de las redes sociales, lo cierto es que el kirchnerismo fue bastante recticente a adaptarse a los nuevos medios. De hecho, muchos de los funcionarios ni siquiera tienen cuenta en Facebook o Twitter, y varios otros las han abierto recientemente.
Asimismo, el gobierno saliente no pudo lograr una estrategia de comunicación eficiente. Su mensaje siempre fue indiferenciado y de trazo grueso, mientras que el macrismo logró impulsar una línea segmentada por zona, por edad, por género y por intereses.
Sin embargo, debe aclararse que el éxito del gobierno en esta materia no es solo gracias a la creatividad de sus colaboradores: se trata de uno de los ejes donde más dinero se invierte.
En ese marco, La Política Online denunció al monje negro macrista de Twitter. Su nombre es Octavio Paulise, y se encarga de administrar una gigantesca granja de usuarios anónimos, camuflados con fotos de figuras populares.
Desde las arcas macristas reconocieron, incluso, que trabaja para la administración porteña de Horacio Rodríguez Larreta, más concretamente en el área de seguridad vial.





