Macri, Frondizi y “la corrupción como pretexto para derribar gobiernos populares”

En la historia mundial, y la de nuestro país en particular, son varios los acontecimientos o las situaciones que se repiten de forma tal, que podrían llegar a considerarse como una suerte de ciclo, casi inevitable, que puede tener distintos tiempos, más cortos o extensos, pero que termina haciéndose presente.
En parte, puede verse reflejado en los textos antiguos, que leyéndolos en este momento, tienen una sorprendente actualidad. Uno de los casos más emblemáticos es el del libro “Estrategia y táctica del movimiento nacional”, escrito por Arturo Frondizi.
Hace más de 50 años, el ex presidente describió algunas de las tácticas utilizadas por diversos sectores para desprestigiar a los gobiernos que cuentan con el agrado de los sectores más numerosos. El tema en cuestión está didácticamente desarrollado en el capítulo cuatro, titulado “La corrupción”.
«Muchos argentinos fueron persuadidos de que una banda de delincuentes se había encaramado en el poder»
Según Frondizi, se utiliza dicho mecanismo “como pretexto para derribar gobiernos populares”.
En ese sentido, uno de los ejemplos es la cita de Matías G. Sánchez Sorondo, ministro del Interior de Uriburu, referida al gobierno de Yrigoyen que acababan de derrocar: “Una horda, un hampa, había acampado en las esferas oficiales y plantado en ellas sus tiendas de mercaderes, comprándolo y vendiéndolo todo, desde lo más sagrado hasta el honor de la Patria”.
Luego de echar por tierra las acusaciones referidas a negociados durante su presidencia, Frondizi explica que “sobre ellos se basó una campaña que se atrevió a afirmar que en torno del gobierno había un clima de ‘corrupción generalizada’. Sobre esa minúscula sucesión de infamias se hizo toda una movilización de opinión, en el parlamento, en la prensa, en el seno de las fuerzas armadas. Muchos argentinos fueron persuadidos de que una banda de delincuentes se había encaramado en el poder”.
En la actualidad, pareciera estar implementándose dicha maniobra con el fin de desprestigiar y proscribir casi toda política llevada adelante por la gestión anterior. Incluso se les apunta a algunos ex funcionarios, que se encuentran detenidos sin condena.
“Macri es desarrollista, se identifica con Frondizi más que con Perón”, develó tiempo atrás la vicepresidenta Gabriela Michetti. Hasta el momento, el Presidente no demostró que su compañera fórmula estuviese en lo cierto.





