Lula da Silva será el ministro más importante de Dilma Rousseff
El ex mandatario estará al frente de la Casa Civil, el segundo cargo más importante de Brasil después del presidente. Puso como condición cambios en la política económica.
Tras la operación judicial que padeció el ex presidente de Brasil, Lula da Silva, Dilma Rousseff lo integró a su equipo de gobierno.
Luego de una reunión en el Palacio de Alvorada, en Brasilia, con Rousseff y dos ministros, Lula ha aceptado ocupar el cargo de titular de la Casa Civil, como se llama a la oficina que coordina el trabajo de todos los ministerios del Ejecutivo, asesora al jefe de Estado y coordina el trabajo con los gobernadores.
La información ha sido confirmada por el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en el Congreso, Afonso Florence. Lula desplazará así a Jaques Wagner –que asumirá una secretaría ejecutiva– y tomará las riendas de la estrategia política del Gobierno. Ha sido una jugada de última hora con dos tácticas paralelas.
La decisión de Lula en la Casa Civil se deriva de su compromiso con el país y tiene el fin de ayudar a salir de la crisis
«Tenemos un ministro de la Casa Civil con amplia experiencia para ayudar a Brasil», festejó Florence. «La decisión de Lula en la Casa Civil se deriva de su compromiso con el país y tiene el fin de ayudar a salir de la crisis», agregó.
Desde la Casa Civil, Lula podrá nombrar ministros, algunos de los cuales formaron parte de las negociaciones para aceptar el cargo. La prensa brasileña, como el diario O Globo, especula incluso sobre la salida del presidente del Banco Central, Alexandre Tamborini.
Durante las negociaciones, Lula habría dicho que de poco servirá su llegada al Gobierno si no hay cambios de política, incluso en el rumbo económico. Entre otras medidas, el ex mandatario elaborará en menos de 30 días un nuevo paquete de «medidas de emergencia» para sortear la crisis.
Otra condición sería el regreso de Celso Amorim al Ministerio de Relaciones Exteriores, en ese mismo cargo desde el inicio del mandato de Lula en 2003 y hasta su salida del poder ocho años después. En agosto de 2011, Amorim fue ministro de Defensa de Rousseff, pero quedó fuera del gabinete cuando ésta inició su segundo mandato en enero de 2015.





