Lula Da Silva antes de su entrega: «Cada uno de ustedes se trasformará en un Lula»

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo que acepta la orden de detención en su contra, en su mensaje ante una multitud de adherentes en el que acusó de «mentiroso» al juez Sérgio Moro, que ordenó su captura, un día después de que venciera el plazo que le había dado la Justicia para entrar a prisión.
«Voy a cumplir el mandato», sostuvo Lula en San Paulo, en referencia a la orden del magistrado del caso «Lava Jato», mientras miles lo ovacionaban en los alrededores de la sede del Sindicato de los Metalúrgicos, su cuna política desde sus tiempos de joven líder sindical.
«No les tengo miedo, voy a demostrar que soy inocente», proclamó en el que probablemente haya sido su último acto político antes de ser llevado a la cárcel en la ciudad sureña de Curitiba.
Medios brasileños informaron que sus abogados negociaron su entrega a la Policía para hoy, para después de que se celebrara una misa en memoria de su fallecida esposa, Marisa Letícia, que habría cumplido hoy 68 años.
«No los perdono por haberle dicho a la sociedad que soy un ladrón», dijo el exlíder sindical ante la consistente masa de seguidores apostados en la periferia de San Paulo.
Otros muchos seguidores de Lula se movilizaron, en tanto, para ir al aeropuerto de Congonhas, desde donde presumiblemente el expresidente volará a Curitiba.
Algunas frases destacadas del discurso:
«El crimen que cometí fue haber metido pobres en la Universidad»
«Si no creyera en la Justicia no hubiera formado un partido político. Soy un ciudadano indignado», manifestó.
«Dijeron que el Partido de los Trabajadores es una organización criminal para robar al país», sostuvo.
«Tengo más de 70 tapas de diarios atacándome».
«Me gustaría hacer un debate con el juez Moro».





