“Los retornados degradan la política y nos restan calidad instruccional»

IB24: – ¿Cómo impactó en vos la vuelta de Othacehé al Frente para la Victoria?
La verdad es que hace un tiempo que compramos el balde de pochoclos y venimos mirando y disfrutando la película. Si te digo que nos sentimos mal, te estaría mintiendo. Estamos militando y viviendo este proceso con mucha alegría, muchas ganas. Los pueblos que no son alegres en la lucha por las conquistas, no llegan a obtenerlas. Así que pueden sacarme todo, menos la alegría de militar por este proyecto.
Lo que vemos en el último tiempo es la desintegración del proyecto de Sergio Massa. Por lo tanto, varios roedores huyen de ese gran Titanic, y como era lógico, algunos intentan recalar en nuestras filas. Vemos también la pulverización del liderazgo de una persona que ha gobernado muy mal Merlo, a pesar de haber tenido todo el apoyo del gobierno nacional y provincial, y que vuelve “con la cola entre las patas”, por decirlo de una forma coloquial, luego de haber protagonizado bravuconadas, criticas irreflexivas e injustas, insultos e injurias, tanto hacia la figura del gobernador como a la de la Presidenta.
Cuando Othacehé decide irse, allá por febrero de 2014, luego de perder por paliza la elección en su distrito, él pensaba que el problema era Cristina o Daniel Scioli; no se miraba en el espejo ni se dio cuenta que el problema para la gente de Merlo, era él mismo. Entonces utilizó como tabla de flotación a Sergio Massa, que parecía que se comía los chicos crudos. Con un estado de necesidad, más que de oportunidad, Othacehé, de una forma vergonzosa para los que hacemos política, decide pasarse de bando. Pero no lo hizo porque verdaderamente consideraba que del otro lado había una propuesta superadora. Se pasa de lado por miedo a perder sus privilegios en una disputa política, cara a cara con quienes venimos enfrentándolo hace mucho tiempo.
IB24: – ¿Quiere decir que ante su derrota, quiso sumarse a los votos que sacó el Frente Renovador en ese entonces?
En realidad él le echó la culpa a Cristina y a Scioli. Pensó que el barco se hundía y que el de Massa andaba bien. Se fue tratando de evitar algo que él sentía como una gran derrota. Del mismo modo hoy, quienes tuvimos la oportunidad de volver al FpV en un momento de crisis, vemos que el laburo continuo, constante y el soporte que a uno le da la convicción, hizo que poco a poco, tanto en el escenario nacional como local, se fuera equilibrando la balanza, para finalmente, ponerla a favor del proyecto nacional. No es casualidad que Merlo haya sido el primer distrito de la primera sección electoral donde Daniel Scioli comienza a superar en las encuestas a Sergio Massa. Si bien es producto de un contexto nacional, también lo es de una fuerza militante y de un pueblo que ha sabido ponerse de pie.
Allá por el 2011 tuvimos que irnos del FpV porque la corporación política había blindado a Othacehe y no nos dejaban ni siquiera participar en la interna.
Nos lo comunicaron de forma directa y cruda, y con mucho dolor, decidimos seguir nuestro camino. Tampoco pudimos elegir adonde ir. Fuimos al único lugar que nos abrió las puertas y nos dio la herramienta jurídica para poder participar de la contienda electoral.
En ese momento, yo era funcionario del gobierno provincial; me quedaban tres años de mandato todavía, era síndico del CEAMSE. Presenté mi renuncia, agradeciendo el cargo al gobernador, pero explicándole que nos íbamos porque no nos dejaban participar de la interna peronista de esas primeras PASO, y que le dejaba el lugar a otro compañero decidido a seguir acompañando ese proyecto. Nosotros creíamos que nobleza obliga a no ocupar un cargo cuando no íbamos a pelear por ese espacio político.
El gobernador me lo agradeció y cuando nos fuimos a la oposición, jamás criticamos a la Presidenta ni a Scioli. Nuestra críitica se basaba pura y exclusivamente en esa batalla de Merlo, donde se lucha por derechos que ya deberían haberse consagrado. Hace 32 años que estamos en democracia pero parece que eso no llegó a Merlo en los últimos 24.
Fuimos a esa elección, tuvimos un muy buen resultado electoral, con Cristina con 64 puntos, con un Othacehé que sacaba 90 mil votos menos que ella, con casi 25 mil votos en blanco y con 21 mil votos que nosotros sacábamos de corte de boleta. Nuestro candidato saco el 4,5% y nosotros sacamos el 13. Esos votos eran votos peronistas, de gente que vive en el distrito y estaba con nosotros.
Quisimos volver ni bien terminó el proceso electoral, pero también nos cerraron la puerta para blindarlo a Othacehé. El que se acercó en ese momento fue Sergio Massa, que todavía estaba en el FPV y me dijo: “Gustavo, vení con nosotros, que vamos a hacer lo posible para ir incorporándote de vuelta”. Después ellos comenzaron a manifestarse como la parte crítica del FpV, hasta que se produce ese abandono de Sergio Massa, y todos los que estábamos laburando en ese espacio quedamos del otro lado.
Fuimos a la contienda, ganamos la elección y ahí se me presentó la gran oportunidad. Cuando Othacehé comete el error garrafal de, en un acto de soberbia absoluta y de poca lectura política que demuestra que es alguien que se está yendo, pasarse al Frente Renovador, firma el certificado de defunción del FpV. Pero parece que los muertos que Othacehe mata, gozan de buena salud.
Surge nuestra oportunidad de oro para volver al lugar donde nosotros nos sentíamos cómodos. No nos importó que Daniel Scioli, en ese momento, estuviera 23 puntos debajo de Sergio Massa. Lo vimos como una oportunidad histórica para volver a luchar por nuestros ideales. Y así lo hicimos; con mucho entusiasmo, con mucha alegría, hasta llegar a estas últimas semanas, donde los rumores del pase de un montón de intendentes, debido a que estaba hecho añicos ese proyecto presidencial, se acrecentaban.
La verdad es que Daniel Scioli se ha comportado como un caballero; me ha llamado, me ha avisado, me ha tenido al tanto. El FpV está cerca, muy cerca, de ganar en primera vuelta en estas elecciones. Esto constituiría la continuidad del modelo que todos estamos apoyando. Por lo tanto, hay intereses superiores que me obligan a mí, como cuadro militante, a abrir los brazos, igual que todo el FpV, aún a aquellos que cuando salieron, intentaron destruirlo.
En esta oportunidad deben reconocer todos sus errores, volver de rodillas y nosotros, mandarlos a las PASO, donde competiremos con total humildad.
Le decimos a la gente de Merlo que somos oposición absoluta, pero que apoyamos este proyecto sin medias tintas. La gente del othacehismo intentó operar en los medios una supuesta fuga nuestra, cosa que niego rotundamente. Othacehé sale a comprar militantes, concejales. Le pide a amigos en común que vengan a ofrecerme cargos dentro de una lista, para que levantemos nuestra lógica pretensión de gobernar Merlo.
Nosotros estamos comprometidos. Hay que mirar a los ojos a los compañeros de lucha de tantos años, que se han bancado tantas persecuciones y ver en ellos la llama de la esperanza, y ver en sus discursos inflamados ese óleo sagrado de Samuel, del que tantas veces nos habló Antonio Cafiero. Sentir esa fuerza que necesariamente nos hace mirar para adelante y avanzar hacia ese objetivo. Una entrega total constituye una victoria completa. Nosotros estamos totalmente entregados a esta lucha en Merlo, en la Provincia de Buenos Aires y en el país. Y más allá de los resultados, que nosotros estamos convencidos que van a ser favorables, le decimos a toda la dirigencia política que mire de cerca el proceso electoral de Merlo. Hay muchas irregularidades, mucha violencia.
En un movimiento como el que constituimos nosotros, en este gobierno de los últimos 12 años, que ha hecho más que nadie en la historia argentina por los Derechos Humanos, poniéndonos en la vanguardia a nivel internacional, tengamos cuidado de que no vaya a ser cosa que nos tengamos que comer el sapo, que la violación de los Derechos Humanos no se de en ningún otro lugar de la Argentina que no sea en Merlo. Entonces, entre todos, propongámonos tener un proceso electoral que sea una verdadera fiesta de la democracia.
IB24: – Tu discurso parecería casi ingenuo ante las prácticas violentas y patoteriles que ha demostrado Othacehé.
Mirá, como supo decir Gandhi alguna vez, “si alguien insignificante físicamente como yo, si alguien tímido casi hasta lo indecible, logró realizar esta obra de liberación de la India, ¿qué es lo que no puede hacer el pueblo unido?” Nosotros no tenemos un líder mesiánico, no creemos en los iluminados. Creemos en el valor, en la potencia y en la energía de estos colectivos, que incluyen a quienes tienen sed de justicia, de libertad, de volver a vivir en un lugar donde sea lindo criar a nuestros hijos, donde podamos mirarnos a los ojos, donde, como dice el Papa Francisco, podamos vencer la globalización de la indiferencia con la revolución de la solidaridad. Es lo que nos marcan nuestros dirigentes y es lo que hacemos en Merlo.
No somos ingenuos, estamos jugados con una idea. Rehusamos utilizar las armas de la barbarie. Quien no tiene razón, utiliza la violencia. No nos queremos convertir en eso que odiamos. No somos románticos del s. XIX, somos militantes peronistas.
IB24: – Al margen de tu mirada contemplativa con respecto a Othacehé, ¿cuál es tu opinión sincera sobre el regreso de todos los dirigentes que se dedicaron a criticar al proyecto nacional y hoy exigen reconocimientos?
Mira, te voy a hablar desde mi humilde opinión como militante territorial. No soy un dirigente encumbrado, ni tengo el peso de la responsabilidad que tienen los compañeros que toman las grandes decisiones. Lo que voy a decir, quiero que se tome en estas circunstancias. Para mí, degradan la política y nos restan calidad instruccional y democrática. Ahora bien, hay personas que están mucho más capacitadas, que tienen la responsabilidad de llevar a buen puerto este proyecto, y toman las decisiones por encima nuestro. Nosotros tenemos que acompañarlas. Y aunque dejemos girones de nuestra vida en esta lucha territorial, no vamos a renunciar a ese estilo de pelea.
Yo soy muy creyente, soy un hombre de fe. Creo que en lo político, nos juzga el pueblo. En lo civil, nos juzgara la justicia. Y en lo espiritual, el que cree en Dios, será juzgado por Él, y veremos qué destino tiene. Nosotros estamos muy tranquilos, no oscurecemos nuestro corazón ni con revancha ni con odio, no saca tiempo y energía. No nos mueve otro combustible que el combustible del amor por nuestro pueblo. Nos tiene q importar lo que le pasa al de al lado. Y para los q se comportan mal… ya lo dijo Napoleón: “hay dos tipos de fuerzas: la fuerza de las armas y la fuerza del espíritu. Nunca, en ninguna batalla de la historia de la humanidad, se pudo imponer el arma sobre el espíritu”. Nosotros somos portadores del espíritu del peronismo, al menos así lo creemos, y del otro lado tienen el peso de los aparatos. Vamos a ver, va a ser muy interesante ver como transcurren estos meses.





