«Las Taser o el conflicto Berni vs Kravetz» -Alfredo Nagode-

Los 4 municipios de Buenos Aires que lidera el macrismo –Vicente López, Tres de Febrero, La Plata y Lanús- manifestaron la intención de ir por la compra de las armas Taser en lo que consideran una necesidad de endurecer “la mano” desde las fuerzas –locales- por nuevas acciones delictivas acaecidas en sus respectivos distritos.
Fue desde Lanús dónde el responsable de Seguridad, Diego Kravetz, confrontó con el Ministro de la Provincia, Sergio Berni, respecto de la decisión manifiesta por las Taser. Pero Berni, no sólo dejó nuevamente en claro que la potestad de tales decisiones es del Gobierno Provincial, sino que además le marcó la cancha a Kravetz y en él a los restantes municipios de la oposición.
Kravetz, insistió en su postura, a la suerte de ser el portavoz de los demás Intendentes cambiemitas, pero la jugada no fue con el mejor resultado y quedó quizás como un improvisado en materia de Seguridad Pública, ante la totémica imagen de Berni.
En los medios y las redes sociales, el mal trago de Kravetz era muy comentado, en una pelea de pesos desiguales, Berni estaba otra vez fortalecido.

Sin rendirse el secretario de Seguridad, Kravetz, enunció en un tuit en el que intentó equilibrar las cosas y dejar en constancia que son modos de colaboración con el Ministerio provincial dirigido por Berni. Aunque el patoteo desde el Deliberante de Lanús fue una herramienta para que lo legal –que no es favorable a las pretensiones de JxC- contaran con un guiño a través de una ordenanza a todas vistas inviable; dado que no está en las funciones municipales ni siquiera pensada, la facultad de crear un cuerpo especial de policía.
Por tanto, si lo que aspiraban –en las dudosas buenas intenciones- era colaborar con el Ministro de Seguridad de la Provincia, lo correspondía era una previa reunión con el encargado de la Seguridad provincial para transmitirle la intención, en lugar del solapado apriete con una ordenanza para las tapas de los medios comunicaciones, si se tiene en cuenta que la autorización de las Taser necesita sí o sí, la previa aprobación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para poder darle uso. Caso contrario cabe preguntarse ¿quién las usaría, si no?
Evidente fueron las dos perspectivas expuestas, una que estaba sujeta a lo legalmente correcto y tendiente a la protección de los ciudadanos y la otra que fue una torpe movida de la política según Cambiemos.
Kravetz hoy empalidece sus posibilidades políticas y borra su pasado kirchnerista en las antípodas ideológicas. Su progresismo barrido bajo la alfombra de gestos como los que deslucen viejos atisbos de sensibilidad social, como si no lo alcanzara la experiencia adquirida como legislador que sabía muy bien criticar los esquemas de represión y estigmatización de los pobres, tal como el progresismo lo hace al evitar estigmatizar a los más vulnerables.
Diego Kravetz, se convierte paulatinamente en un mal recuerdo de la política. Los vecinos y las vecinas de Lanús, requieren que se tomen en serio los temas sensibles como seguridad y que no sean los crímenes un pasar de facturas para negocios de momento, en base a la desgracia y el sufrimiento de la ciudadanía.
Kravetz es un foráneo que llego de la CABA por paracaidismo electoral, abandonando las convicciones en la puerta de las urnas municipales. Para él resulta simple hablar, opinar, observar desde afuera porque no se siente comprometido con el lugar del que hoy se mantiene económicamente.
El conocimiento, o mejor dicho, el desconocimiento del funcionario en materia de Seguridad es un peligro porque se yergue como la espada de Damocles sobre los vecinos y las vecinas de Lanús.
Queda para las anécdotas de la vergüenza ajena, el hecho de ser quien recibió al Ministro de Seguridad de la Nación, visitando Lanús, portando Kravetz un barbijo que es todo un símbolo del grupo policial de elite brasilero conocido por su extrema violencia, autor del episodio en el comedor “los cartoneritos” en el año 2017, y ahora las pistolas Taser.
No se puede minimizar, en tanto, el peligro que corren los habitantes de Lanús.





