Opinión

Lanata entre gringos ataca a la Argentina

Ignacio CamposPor Ignacio Campos
Jorge Lanata se basa en sus presuntas investigaciones que no son en general, simulaciones basadas en la provisión de información de dudoso origen para atacar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Palabras tristes de un personaje triste.

   Lanata parloteó en el Cube Center del Miami Dado Collage en conferencia, y previamente hizo declaraciones a Diario de las Américas. Habló un poco de todo lo que le pidieron, para desacreditar a la mayor parte de los gobiernos de Suramérica. “Yo describiría a esos gobiernos como de corte populista, son como una remake del “sesentismo”, son tipos vanguardistas, creen que tienen razón siempre, son “movimientistas”, no creen en los partidos. Hay toda una cosa como eso de la encarnación del líder, o sea el líder que recibe las órdenes de Dios, o no sé de quién, y sabe lo que hay que hacer, y todos lo demás no son argentinos (por ejemplo). El Gobierno se confunde pensando que es la nación. Y es sólo una parte de la nación. Ellos creen que están haciendo una revolución. Es loco”, expresó el comunicador corporativo.

Ex director de “Página 12”, diario que logró poner en la calle con apoyo económico del guerrillero Enrique Gorriarán Merlo, Lanata logró pasar a la derecha luego de vender a alto precio su ubicación ideológica y política. Qué es lo que resume en un viaje en el que es posible suponer que ahora, ha logrado nuevos ingresos económicos poniéndose al servicio de la derecha internacional con base en los Estados Unidos.

   Al referirse al país, y al gobierno de Cristina, Lanata dijo: “El Gobierno argentino es un gobierno conservador, no es un gobierno de izquierda, porque si hoy ves quiénes siguen teniendo el dinero en Argentina, son los mismos de siempre, a los cuales se agregó tres millonarios del sur (la familia Kirchner). Pero no es que ha cambiado la estructura distributiva en el país. Tienen una política bastante conservadora, lo que pasa es que lo visten con un lenguaje de izquierda o progresista”. Y agregó sumando lo que debía decir, tal vez según contrato, sobre otros gobiernos y el tema de la prensa: “No creo que se esté arraigando, yo creo que está empezando a pasar otra cosa que me preocupa y es que la mayoría de los gobiernos populistas, o no populistas, se están manifestando contra la prensa, contra la función social de la prensa. Uruguay, por ejemplo, va a sacar una ley de medios. Tabaré Vázquez no va a hacer un gobierno populista, pero va hacer una ley de medios. Dilma (Rousseff) también (hará una) en Brasil. Se ha puesto de moda que los periodistas somos enemigos”.

   Lanata allí adopta las posiciones de la presión de la derecha norteamericana, que expresa la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ligada al Departamento de Estado, que trabaja atacando gobiernos democráticas luego de haber sostenido dictaduras, desaparición y el establecimiento de un statu quo favorable al neoliberalismo y las corporaciones internacionales.

Sanata sobre ley de medios

   Con la ley de medios, Lanata se muestra ambiguo, juega a reconocer una ley, para desacreditar luego su aprobación democrática y los efectos que tiene. En este punto, se encuentra uno de los acuerdos con Héctor Magnetto y el grupo “Clarín”, para quien piensa de este modo, sus intereses se ven afectados monopólicamente con la ley de medios. El grupo logró con la dictadura, manejar la fabricación y provisión de papel de diario, y ahora bajo Estado de Derecho, se ve afectado por la legalidad. “Yo estoy de acuerdo con una ley de medios teórica, como la que hubo en Argentina, sí, pero con lo que hay ahora, no. La que hicieron no fue para controlar eso (los monopolios). Los K hacen algo impresionante, siempre te proponen buenas intenciones de pluralismo pero debajo siempre hay otra cosa. De hecho, la ley de medios no funcionó en Argentina, siguen estando los mismos medios. El único objetivo de la ley fue joder a Clarín (grupo editorial que tuvo un gran monopolio de medios en el país)”. Sin embargo, el medio en el que Jorgito hizo declaraciones cometió un error al marcar en el reportaje que controlar, para Lanata, era controlar a los monopolios. Qué resulta la verdad del asunto que ellos, de modo habitual, procuran ocultar.

   Entonces cierra la ambigüedad, planteando que “Yo he competido con Clarín toda mi vida, haciendo diarios. Los tipos son muy hostiles a la hora de competir. Y ahora, fíjate lo que hicieron los Kirchner (con esta ley): nos terminaron uniendo”. Y termina culpando a los Kirchner de haberlo unido a “Clarín” cuando lo que lo convirtió en un servidor del monopolio, fueron los dólares que acordó para convertirse en un difamador de la democracia y el gobierno. Hasta los niños saben en la Argentina que con Lanata sucede eso aunque, lo mejor es mantenerse lo más alejados posible del detractor público.

De Gorriarán Merlo a Magnetto

   En la continuidad de la sanata, Lanata respondió a una pregunta vinculada al hecho de que “Página 12” estuvo financiada por una organización guerrillera, para lo que respondió responsabilizando a la sociedad por la dictadura militar y los desaparecidos. Lanata hace aquí, al borde de lo perverso, una maniobra para quitar responsabilidad a Magnetto y los medios oficiales (Clarín, La Nación y otros) en la ruptura democrática de 1976. En ese sentido se acerca a posiciones que podrían compartir con él, Videla, Massera y otros responsables. “… Página 12 no fue financiada por el ERP, sino, y en sólo sus inicios, por ex presos políticos del Movimiento Todos por la Patria (MTP), que era la denominación democrática del ERP, que participaba en las elecciones; no eran tipos con fierros (armados). Pero eso fue un año y medio, después los militares los agarraron a todos y ahí se terminó”. Y continuó argumentando: “¿Clarín estuvo con la dictadura? Sí. Porque todos los argentinos estuvieron con la dictadura. La dictadura la quieren describir hoy como si fuera que vinieron cuatro tipos en un plato volador y juzgaron a un montón de argentinos honrados, pluralistas y democráticos. No es así. Nadie mata a 30.000 personas si la población no está de acuerdo. En algún lugar, por omisión o acción, la gente estuvo de acuerdo con lo que pasó. ¿Los grandes medios apoyaron a los militares?, sí. Y en esa época, Néstor Kirchner estaba vendiendo apartamentos, no estaba atrás de una trinchera disparando. Y Cristina también. Después se inventaron ese pasado (ellos mismos)”. Si uno sigue el parlamento de Lanata, la sociedad es responsable de la dictadura, de la cúpula militar, de las corporaciones, de la justicia, de la iglesia, etc., no. Hasta el momento, Lanata no había llegado más lejos. Es de suponer que la exigencia de Miami sobre su discurso en alquiler es de carácter casi absoluto.

   Se expresa además, en contradicciones. “Sí, claro, sí tengo miedo”, expresó en una respuesta y luego reconoce que no tiene miedo físico. ¿En qué quedamos? Luego abunda en sus denuncias de relativo peso judicial y fuerte impacto mediático. Pero queda en claro que para Lanata hoy, la dictadura fue responsabilidad de las víctimas que es, curiosamente, el argumento que se usó para desaparecer a 30 mil personas, y echar a los calabozos a miles de militantes políticos, sindicales, estudiantiles, etc. Lanata entonces, echó toda la carne al asador y hoy, está en manos de sus patrocinadores, tiene que hablar lo que ellos dicen, tiene que ganar una audiencia importante, su mayor preocupación en estos días cuando el interés por sus shows de relativa veracidad, caen en la mirada de los otros

Su alineamiento con la proyección de las ideas de Videla y Massera, adquiere su punto más alto cuando desmerece al decir que “Gran parte de los problemas que tenemos hoy en Argentina son por culpa de esa generación. Fue una generación que nos cagó. (…) Unos viejos de mierda”. Su lenguaje incluso, parece el de las salas de tortura. Lo usa en televisión y radio, insulta a sus interlocutores y a sus trabajadores, los desmerece públicamente”. Su figura, azotada por padecimientos de la desmesura, es hoy un capítulo de la tristeza, la falta de compromiso y el mercantilismo que hacer recordar a los hermanos Marx. Uno de ellos decía en un filme a un ocasional patrón: “Estos son mis principios pero si no le gustan, tengo otros”.

   Ahora que se casó con Miami tendrá que decir cosas más graves, pero no es problema para él. Problema es el que tuvo aquel periodista Sanata que hace algunos años, tomó más de 50 páginas de un libro de Hugo Gambini, periodista y escritor, y las puso en un libro suyo como si fueran de su pertenencia. Reclamado por plagio, tuvo que hacerse cargo del manotazo literario. A Lanata no le van a hacer juicio por repetir palabras de Magnetto o Mitre. Las va a envolver en su manto de tristeza para intentar luego, venderlas al mejor postor. Por eso dijo que en Argentina “hay una sociedad con alta tolerancia para la corrupción” y no dijo que había corruptos y que es posible que él estuviese al servicio de ellos. Del mismo modo, podría decir ahora que se vende a un postor porque lo obliga la sociedad. Los niños desaparecidos o asesinados en dictadura, en ese tren de servir a los monopolios, serían responsables de su terrible suerte. Lanata termina reconociendo que el kirchnerismo va a ganar las elecciones en 2015. Sin embargo, no será nada original. Ya lo reconocieron Lilita Carrio y De Narváez, quienes afirman que el triunfo será en primera vuelta. Pero Lanata tiene que seguir lanzando improperios porque ahora, Miami no cree en lágrimas.

Colabora con Infobaires24
Suscribite a nuestro canal de youtube TIERRA DEL FUEGO

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba

Tiene un bloqueador de publicidad Activo

Por favor desactive su bloqueador de anuncios, Infobaires24 se financia casi en su totalidad con los ingresos de lass publicidades