
Escribe Alejandro C. Tarruella
El protagonismo de los gobernadores
La reunión de la Liga de Gobernadores peronistas de este miércoles 7 de junio en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) de la CABA, aparece como un escenario clave en la definición del armado que alcanzará el Frente de Todos con vistas a las PASO y a las elecciones generales de octubre. Hace muchos años que el pensamiento de los gobernadores provinciales del peronismo no cobraba la importancia que exhibe hoy, en un instante complejo de la vida nacional.
Muchos de esos gobernadores, no siempre bien recibidos en la consideración del puerto, acabaron con sus provincias endeudas al finalizar la experiencia macrista en 2019, y en medio de la pandemia, con dificultades de todo tipo, pudieron terminar con ese flagelo, atendieron la sanidad, sostuvieron la educación y generaron cambios en la producción industrial con apoyos del gobierno nacional. Acabaron en general con sus deudas, dieron trabajo y oportunidades, y ganaron sus elecciones demostrando que contaban con el calor del pueblo. No en vano, la Corte Suprema del puerto, prohibió realizar las elecciones de Tucumán y San Juan apelando a intervenir las autonomías provinciales.
Esos gobernadores que están en pie, muchos de los cuales revalidaron su comunión con sus pueblos en elecciones, incluso los que son producto de frentes como es el caso de Misiones, Salta y Tierra del Fuego. En tanto se realice el evento, habrá Congreso Nacional del Frente Renovador el sábado 10, y ambos podrían ser decisivos en caso de que se imponga una de las variantes que surjan de la reunión del miércoles 7.
El armado electoral del Frente de Todos (FdT) tiene variantes posibles que comenzarán a vislumbrarse con los gobernadores según se defina el porcentaje de los avales. Uno de los candidatos a las PASO, Daniel Scioli, aparece como centro de atención para la definición a lograrse. Si los avales son bajos o regulares, podrían llegar a ellas Scioli, Wado de Pedro, Agustín Rossi y quien quiera llegar a competir. Si son altos, y resulte dificultoso alcanzarlos, lo que puede dar una candidatura sería un acuerdo, el famoso consenso que determinaría la elección de un candidato único.
Esto último sería del interés de Cristina Fernández de Kirchner para avalar a Sergio Massa, que acompaña la idea, por consenso, acompañado por un gobernador de provincia que sería Gustavo Sáenz, ganador de las elecciones en Salta. Está claro que, para llegar a ese acuerdo con desacuerdos, se necesita eliminar una incógnita: Daniel Scioli. “Mi decisión está tomada. Yo decidí ser candidato a presidente y que la gente decida. Mi (pre) candidatura no es contra nadie ni para enfrentar a nadie”, expuso el embajador en Brasil que trabaja hace tiempo para contar con los avales que se exigirán a nivel nacional.

El debate y sus tiempos
Si los avales que se exijan son regulares o bajos, Scioli –que tiene una ventaja cierta en las definiciones- podría competir con Wado de Pedro, candidato de Cristina, La Cámpora y varios gobernadores o (los imprevisibles están a la orden del día), se alistaría a Axcel Kicillof, dejando la provincia para el ministro del interior. Si bien hoy no hay precisiones, con cierto orden mayor que el macrismo, el larretismo y las corrientes conflictivas de Juntos x el Cambio y el PRO, donde los cruces amenazan cada día con duelos a cuchillo, es posible que el peronismo y sus aliados arriben a acuerdos que, aún con la bronca entre dientes, haga posible llegar a las PASO poniendo el centro en sumar a las mayorías populares a la propuesta.
Si bien no podrá estar presente en el encuentro, Jorge Capitanich, gobernador del Chaco que se postula a la reelección, seguirá de cerca sus deliberaciones y señaló, cercano a Cristina, que “Tengo respeto por los que quieran postularse, pero no es para todos la bota de potro”. Capitanich cree que los candidatos deben tener un triunfo electoral previo para los cargos que ocupan con lo cual, por ejemplo, Scioli quedaría afuera. Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, titular del Congreso del justicialismo y del evento del CFI, hoy cuenta para su reelección en su provincia con el aval de la Corte formoseña ante una posible embestida de la que mora en el puerto. Gildo es atacado habitualmente desde sectores del macrismo duro, que alguna vez lo embistió incluso en Formosa.
Lo nacional, lo internacional
Los gobernadores tienen sus preferencias y muchos esperan definiciones para expresarlas. Quien ha trabajado más en profundizar ese vínculo con vistas a las PASO, es Daniel Scioli que como embajador en el Brasil, ha realizado una labor con cosechó resultados importantes en el vínculo con ese país y en la economía, que apuntalaron luego la relación con el gobierno del presidente Lula, y la pronta confirmación del ingreso de Argentina a los BRICS, prevista para agosto próximo.
Massa trabaja incansable para revertir algunos datos de la economía y lograr el ingreso de fondos del FMI, luego de haber recibido en China la noticia de un aporte de ese país a las reservas en divisas. Si bien Alberto Fernández apuesta por Scioli, el precandidato se mueve en el tablero político confiando más en su contacto habitual con las personas y los colectivos políticos y sociales, lo que lleva adelante hace meses en diferentes puntos del país.
Hay un dato importante en la decisión de elegir un candidato y es el contexto internacional del mismo. Si Juntos, el macrismo en colisión, se debe en parte porque se rompió un arco de sustento internacional basado en el apoyo de Donald Trump y el FMI al gobierno que caducó en 2019. El FdT busca la unidad del pueblo con matices pero va por ese objetivo. El arco externo de sustento en ese campo, es más amplio. Hay que contar con el Papa Francisco, Lula, los BRICS e incluso los Estados Unidos. Esa es una diferencia y va a estar presente, sin duda, en la reunión de mañana aunque no se hable del tema. “Acción fantasmal a distancia”, diría Albert Einstein. Las partículas más pequeñas de la materia y de la luz hacen lo suyo.
Ahora habrá que esperar que las cartas estén sobre la mesa, se diriman las diferencias para alcanzar la unidad, y se conozcan los nombres de quienes irán a las elecciones de octubre para ganar la voluntad de la mayoría de los argentinos. Al final, el conjunto de la dirigencia va a aceptar el camino común, como respuesta a un momento de transformación muy difícil que precisa de la unidad como valor supremo.





